Gallo, caballo y mujer por su raza has de escoger.
Los ojos lo curiosean, y el corazón lo desea.
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
Venga la alabanza que recibes de otra boca y nunca de la tuya
Lo que la loba hace, al lobo le place.
El que no se consuela es por que no quiere.
O follamos todos o tiramos la puta al rio.
Cuidado con la adulación
Juegos de manos, ni a los piojos les son gratos.
La mentira sale por la punta de la nariz.
El hombre es para el hombre un espejo.
Obra a destajo, no vale un ajo.
Contra gustos no hay nada escrito.
El hombre sabio es aquel que busca instruirse con todos los hombres; el hombre fuerte, aquel que sabe quebrar sus deseos; el hombre rico, aquel que se contenta con su suerte, y el hombre honrado, aquel que honra a los demás.
El que ofende escribe en arena; el que es ofendido, escribe en marmol.
Para enseñar a los demás, primero has de hacer tú algo muy duro: has de enderezarte a ti mismo.
Al hombre aguado, mirarle de lado.
Orejas de burro.
Suerte te dé Dios, hijo, que el saber de nada sirve.
El ruin calzado sube a los cascos.
Vale más buena cara que un montón de halagos
Actividad cría prosperidad.
Calvo vendrá que calvo me hará.
El que está a las duras, está a las maduras.
Ser rico y privarse, no es ser rico, sino guardián de equipajes.
Abrazo de ciego, golpe seguro.
Un deber fácil no es un deber
Magra olla y gordo testamento.
Llama el dinero al dinero, y el holgar al caballero.
Alábate cesto, que venderte quiero.
La belleza lleva su dote en el bolsillo
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
Mas vale dar que recibir.
El burro cayendo y el amo perdiendo, los dos se van entendiendo.
Cazador, mentidor.
Do se saca y no se pon, pronto se le ve el hondón.
Bueno es caer para más valer.
Ir de trapillo.
A fuerza de villano, hierro en mano.
El más cruel fastidio, no vale un suicidio.
Burla pesada, en veras acaba.
Villano terco y cazurro, nunca cae del burro.
Ni joya prestada, ni mujer letrada.
El amigo de todos es fiel a ninguno.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
Como Constanza, el culo hacia fuera y los pechos en danza.
Hombre estudioso, vale por cien perezosos.
Ahorra, ahorrador, que y vendrá el derrochador.
Estoy como gallo en corral ajeno