No te asocies al acalorado ni le visites para conversar.
Nunca habéis oído decir un refrán bien verdadero: quien más sirve en este mundo el que tiene más dinero.
Al aguador, su cuba y no la borla del doctor.
La hambre no tiene aguante.
Bocado comido no guarda amigo.
No te salgas por la tangente.
A la rana no le gusta que se sepa que fue renacuajo
El puente solo se repara cuando alguien se cae al agua.
Agua a la entrada de la Luna, mucha o ninguna.
No digas no sin saber por qué no.
Una regla tiene el juego, para siempre ganar: no jugar.
La calabaza se dice que es buena una sola vez.
No hay mujer por buena que sea, que cuando mea no se pea.
Si no quieres que se sepa, no lo hagas.
Ni en el agua ni en el viento, escribas tu pensamiento.
Suegra, ni de barro es buena.
A osadas, que quien lo dijo no mintió.
Helada sobre lodo, agua sobre todo.
Dineros en manga, tanto vino como agua.
Hombre hablador, nunca hacedor.
No es amistad la que siempre pide y nunca da.
A quien tiene buen vino nunca le faltan amigos.
Un aumento de caudal nunca viene mal.
Muerte, no te me Achégate, que estoy temblando de miedo.
Quien no miente no viene de buena gente.
Ir contra la corriente, no es de hombre prudente.
Si el vino es fragante, no importa que se venda al fondo de un largo callejón.
La que no pone seso en la olla, no lo tiene en la toca.
Huerto y molino, lo que producen no lo digas al vecino.
Como no soy ningún río Tajo, lo mismo corro para arriba que para abajo.
La peor cazuela es guisarla y no comerla.
Hasta que no pase San urbano, no te vistas de verano.
De descansar, nadie murió jamás.
Caldo de gallina y precaución, nunca dañaron ni ha hembra ni a varón.
De mi maíz ni un grano.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
Cuando el sol se da la vuelta, a la mañana siguiente el agua llega a los pies
Come bien, bebe mejor, mea claro, pee fuerte y cágate en la muerte.
Amigo de mesa y mantel, no fíes de él.
El mal de vientre no se cura con agua caliente.
Si te señalo la luna, no te quedes mirando mi dedo.
Tetas y sopa no cabe en la boca.
Ama de cura, puta segura.
Todos los ríos van al mar, pero el mar no se desborda.
Perro no come perro y tú ya me estás tragando.
Ninguna buena historia se gasta, por muchas veces que se cuente.
Desconfía del médico joven y del barbero viejo.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
El viento de la adversidad no sopla jamás sobre el reino de la sabiduría.
Una sola vez no es costumbre.