A manchas de corazón no basta ningún jabón.
Ni de malva buen vencejo, ni de estiércol buen olor, ni de puta buen amor.
Mal ajeno, a nadie le importa un bledo.
Vaso quebrado, dura mucho porque no se usa.
Cuando se monta un elefante, no molesta el rocío.
Agua blanda en piedra dura, tanto da que hace cavadura.
A persona lisonjera, ni oírla siquiera.
Nada que sea violento será permanente.
No hay borracho que coma lumbre.
Nunca falta un pelo en la sopa.
Nadie es tan alto, que no este al alcance de la mano de su enemigo.
Ira sin fortaleza, no vale ni media cereza.
Ijurra, ¡no hay que apurar la burra!.
Juncos aunados, por nadie quebrados.
Mal se cuece olla que no se remece.
No gastes pólvora en gallinazos.
Plata de cura, ni luce ni dura.
A la fuerza no es cariño.
No se cava con el mango de la azada, pero el mango da a cavar.
Gentes hay de mucho tono, que producen Solo abono.
Nadie se mira su moco, pero sí el que le cuelga al otro.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
Dios no cumple antojos, ni endereza jorobados.
A nadie le huelen sus peos ni sus hijos les parecen feos.
Nadie se ha pelado por pedir.
Nadie arrebañando engorda.
Con leña prometida no se calienta la casa.
Ningún ladron quiere ser robado.
Al endeble todos se le atreven.
Ni el prometer empobrece, ni el dar enriquece.
A ira de Dios, no hay casa fuerte.
Cuando la borrica quiere correr, ni el borrico la puede detener.
A ningún tonto le amarga un dulce.
Ninguno se alabe de hacer lo que no sabe.
Insistir al que es porfiado, es llover sobre mojado.
El que se convida, fácil es de hartar.
El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
Tanto está la gotera sobre la piedra hasta que hace el roto.
Ni primavera sin golondrina, ni alacena sin harina.
Nada tiene al que nada le basta.
El tiempo no pasa en balde.
El burro que más trabaja, más rota tiene la albarda.
No comes nueces por no tirar la cáscara.
A todo porco lle chega o seu san martiño.
En carrera larga no se pisa base.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
En los meses de erre, en piedra no te sientes.
No se toman truchas a bragas enjutas.
No tropieza quien no anda.
Barba pone mesa, que no brazo ni pierna.