A quien le duele la buba, ese la estruja.
Al que no fuma ni bebe vino, el Diablo le lleva por otro camino.
El que se convida, fácil es de hartar.
Haz como la campana, que tañe y calla.
Solo un tonto mete los dos pies en el agua para ver su profundidad.
Quien no puede tener la pulpa, se contenta con el hueso.
El que en buen árbol se aloja, dos veces se moja.
Quién escucha la voz del anciano es como un árbol fuerte; quién tapa los oidos es como una rama al viento.
A burlas, burlas agudas.
El que utiliza un gran haz de leña para cocinar no tiene consideración con el que ha de recoger la leña.
No está siempre el agua clara, ni el palo para la cuchara.
El que pega primero pega dos veces.
Cada burro apechuga con su carga.
Al acebuche no hay quien le luche.
Cada pardal a su espigal.
Cada uno es maestro en su oficio.
Mano que te da de comer no has de morder.
Palo que nace doblado jamás su tronco endereza.
El cebo es el que engaña, no la caña.
A quien cuece o amasa, no hurtes hogaza.
Es como el cilindro, que cualquiera lo toca pero no cualquiera lo carga.
Por San Blas, higuera plantarás e higos comerás.
Nadie se apresura para pagar y si todos para cobrar.
Corre la vaquilla mientras dura la soguilla.
Culebra no se agarra con lazo.
Quien te toca y se chupa los dedos, si te mueres, te comerá
Cinco dedos en una mano, a las veces hacen provecho y a las veces hacen daño.
Si eres yunque, aguanta como yunque; si eres maza, hiere como maza.
A flores nuevas, afeite perdido.
De barriga gigante, pedo retumbante.
Bebe el vino a discreción y no a boca de cangilón.
A tu amigo pélale el higo y a tu enemigo el prisco.
El que tiene boca, se equivoca, y el que tiene culo se pee.
Beber sudando agua fría, catarro o pulmonía.
Maíz comprado no engorda.
La ley es firme de cola, pero quien quiere la viola.
Fiambre y fiado, saben bien, pero hacen daño.
A capar se aprende cortando cojones.
En lo que el hacha va y viene, descansa el palo.
Por un oído le entra y por otro le sale.
Con cacao se paga el cacao, con dinero el dinero y con maíz el maíz.
Digo y redigo que la breva no es higo.
El mismo cuchillo me parte el pan y me corta el dedo.
Fumador empedernido, hombre carcomido.
La que no pone seso en la olla, no lo tiene en la toca.
Nadie se alabe hasta que acabe.
Boca seca hace bolsa llena.
Cada mochuelo, a su olivo.
No escupas contra el viento.
Quien mezcla estudio y beber no llega ni a bachiller.