No hay bestia que no brame en su guarida.
La mujer mala es como la falsa moneda que de mano en mano va y ninguno se la queda.
Mal hace quien no hace bien, aunque no haga mal.
Cada cosa a su tiempo, los nabos en Adviento y las cerezas en habiendo.
En enero, plante ajero; a finales, que no a primeros.
Ni Justicia ni verdad en la tierra encontrarás.
Arrimar uno el ascua a su sardina.
Algo es algo, menos es nada.
No hay novia fea ni muerto rico.
O Cesar, o mierda.
Dios no cumple antojos, ni endereza jorobados.
El que es pendejo ni de dios goza.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
El que más hace, es el que menos merece.
El que de veras quiere dar, no ofrece.
El rico nunca está satisfecho.
No hay cuna que más apriete que la del mismo palo.
Quien yerra y se enmienda, a Dios se encomienda.
¡Mujer sin seso, ahí queda eso!.
Ni por vicio ni por fornicio, sino para su santo servicio.
Hoja a hoja se come la alcachofa.
Que tu corazón se enderece: aquí nadie vivirá para siempre.
Nadie quiera de lo ajeno más de lo que quisiera el dueño.
El hombre discreto hace nacer más oportunidades que las que encuentra.
No llega antes el que más corre si no el que menos tropieza.
No vendas el sol para comprar una bombilla.
A una bella muchacha nunca le falta enamorado.
La sabiduría no se traspasa, se aprende.
Donde hay juncos, agua hay junto.
El que primero llega, ése la calza.
Los extremos nunca son buenos.
No es más sabio el que más sabe, sino el que lo oportuno sabe.
Mal acaba quien mal anda.
Cuando árbol cae, los monos se dispersan.
Si no tienes para bien, para mal no faltará.
A capar se aprende cortando cojones.
Para aprender, nunca es tarde.
Cada uno trate de su oficio y deje el del vecino.
Nunca llovió que no se despejara.
Ninguna mortaja, es grata ni maja.
El cuervo es el paria de las aves; y el asno, el paria de los cuadrúpedos, y el hombre, el paria de los parias, puesto que desprecia a sus semejantes.
Trabajo en domingo no da fruto.
El amor no se mendiga, se merece.
Cada uno habla como quien es.
Mujeres xuntas, ni difuntas.
Ni comas crudo ni andes a pie desnudo.
Hasta que no hay colmillos, no hay niño.
El que no tiene amigos, tema a los enemigos.
El que se brinda se sobra.
Rábanos sin pan, poco o nada te alimentarán.