La luna y el amor, cuando no crecen, disminuyen.
Ovejas bobas, donde va una, van todas.
El que quiere amigos sin defectos, no tendrá ninguno.
Lo que no se conoce no se apetece.
No todo el que trae levita es persona principal
Comer uva y cagar racimo.
De casi no muere nadie.
Hasta el árbol más grande, se alimenta de lo que tiene abajo.
Molino parado no gana maquila.
Quien tras el caldo no bebe, no sabe lo que se pierde.
Quien a mi casa no va, de la suya me echa.
El que nace para chavito prieto nunca llega a vellón.
Cuando llueve no todos nos mojamos.
Saber de pobre no vale un duro
Cada pelo hace su sombra en el suelo.
Ninguna buena historia se gasta, por muchas veces que se cuente.
No hay cuesta arriba sin cuesta abajo.
Quien da no debe acordarse; quien recibe no debe olvidar nunca
No es pecado ser pendejo, el pecado es no querer dejar de serlo.
Que a la corta, que a la larga, todo se paga.
El que este libre de culpa que tire la primera piedra.
El muerto y el ausente, no son gente.
El que sabe sabe, y el que no sabe es gerente.
A cada cosa le llega su tiempo.
Afanar y no medrar es para desesperar.
Berenjena, ni hincha ni llena.
No hay viejo sin dolor.
En mi huerto te crié, de tu fruto nunca comí, los milagros que tú hagas, que me los cuenten a mí.
Cada cabeza es un mundo.
No hay mal que por bien no venga.
El que se emperra se emperra, el que se enchila se enchila, y el que se encula se chinga.
Ni ausente sin culpa ni presente sin disculpa.
Quien con pícaros se amaña, es de la misma calaña.
Hombre sabio, de sayas no hace caso.
Para quien no sabe a dónde quiere ir, todos los caminos sirven.
Dios da, nunca vende.
Un tiznón solo no arde sin otro.
La persona mal nacida, si no la caga a la entrada, la caga a la salida.
A persona lisonjera, ni oírla siquiera.
La que está para condenarse, desde chiquita no reza.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
Ni de mujer de otro, ni coces de potro.
Unos suelen valer por muchos, y muchos por ninguno.
Cuando todo está perdido, aún queda la esperanza.
Quien ve romero y no lo coge, del mal que le venga no se enoje.
A buen hambre, no hay pan duro.
De esta vida sacarás lo que disfrutes nada más.
Yo no lo entiendo, que tanta gente de bonete dónde mete.
La fortuna menos la encuentra quien más la busca.
Quien tenga vidrieras, no azuze pedreras.