Trabaja y no comerás paja.
El perro del hortelano, que ni come las berzas ni las deja comer al amo.
Quien no da nudo, pierde punto.
El hombre que no se equivoca no es humano.
Quien desparte lleva la peor parte.
La tierra no tiene sed de la sangre de los soldados, sino del sudor de los hombres.
El que miente, si no lo pillan, no se arrepiente.
Quedo como la teta de la vaca, ni en el cuero ni en la carne.
Quien todo lo pensó nunca se caso.
Nunca se acuesta uno sin saber unas cosa nueva.
El que no mira, suspira.
El comedido sale jodido.
Ni hombre sin vicio, ni comida sin desperdicio.
A quien con malos anda no le arriendo la ganancia.
A preñada, hasta que para, y a la parida, cada día.
Mano que te da de comer no has de morder.
Cuando la mala ventura duerme, nadie la despierta.
El que nace para buey, hasta cuernitos le salen.
Per natura non da, Salamantica non presta. Lo que la naturaleza no te da Salamanca no te lo presta.
Cuando habla uno solo, todos escuchan, pero si hablan todos a la vez ¿quién escucha? Proverbio abisinio.
Como el ungüento blanco, que para todo sirve y para nada aprovecha.
No todos los que van a la feria compran o venden en ella.
Saco lleno no se dobla. Saco vacio no se para.
El que come tierra, carga su terrón.
Quien quiera prosperar, que empiece por madrugar.
No se merece la vida, quien no paga su comida.
A la mujer parida y a tela urdida, nunca le falta guarida.
Amigo que no da, poco me importa ya.
Calumnia, que algo queda.
La suerte no se detiene, y es péndulo que va y viene.
No tocar pito.
No hay árbol como el nogal, ni fruta como el madroño, ni cosa que encaje mejor que lo que sabes en él.
La flor de enero, no llega al frutero.
La maledicencia es una mala hierba que solo crece en los estercoleros.
Son cáscaras del mismo palo.
Quien no tiene, perder no puede.
Cebo haya en el palomar que las palomas no faltaran.
Mujeres y aves, todas poner saben: ésta poñen huevos, y aquellas poñen cuerno.
Quien en Febrero no escarda, ¿a qué aguarda?.
Cada palo que aguante su vela.
Ningún Gitano para el andar de su carreta cuando algo se cae de ésta para recogerlo.
No comerá mucho quien come mucho.
Quien vengarse quiere, calle y espere.
No necesito niguas para ser tishudo.
Aunque el bien más se dilate como se alcance no es tarde.
El que se va sin que le echen, vuelve sin que le llamen.
Nadie es un gran hombre para su mayordomo.
Queda sin compañeros el hombre exigente hasta en los últimos detalles.
Por unos pierden otros.
La uva no es uva, hasta que está madura.