El vendedor de habas siempre dice que cuecen bien.
No siempre es mejor el que más te gusta.
Por dinero baila el perro y por pan si se lo dan, y no por el son que toca el ciego.
El hambre es la buena, no la comida.
Caldo de gallina, a los muertos resucita.
A cada santo le llega su día.
Agua de mañana, o mucha o nada.
El pollo de enero a San Juan es comedero.
Yo no sé hacer empanadas, pero sé donde las hacen buenas.
Con gente mal criada, nada.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
Sin pan y vino, Venus tiene frío.
En los meses frioleros, se tapa hasta el brasero.
Indio comido indio ido.
Una buena mañana hace buena la jornada.
Come, que de lo yuyo comes.
De donde no hay pan hasta los perros se van.
El pan ajeno hace al hijo bueno.
Pobreza, víspera de vileza.
Aunque me visto de lana, no soy oveja.
Gusto secreto, no es gusto entero.
En Febrero, un día al sol y otro al brasero.
El que se levanta tarde, ni oye misa ni come carne.
No hay cosa más rica, que rascar donde pica.
Hay muchos dispuestos a meter su cuchara en la sopa, pero pocos que quieran ayudar a cocinarla.
Por San Fermín, el calor no tiene fin.
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
Desayuna con los pobres, pero almuerza y cena con los ricos.
El hambre es el mejor cocinero.
Aprovéchate Matías, que no es de todos los días.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
Lo que para uno es alimento, para otro es veneno.
Si tienes pan y lentejas, ¿por qué te quejas?.
El que se convida, fácil es de hartar.
No habiendo lomo, de todo como.
En Abril y Mayo, haz harina para todo el año.
Para el que no tiene capa, tan bueno es el Rey como el Papa.
Abuso no quita uso.
El que come aguacate sin sal, come mierda sin pensar.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
Pan, que en la boda de un cojo lo dan, pero no a todos los que van.
Quieres más o te guiso un huevo.
Acelgas al mediodía y a la noche acelgas, mal me andarán las piernas.
Hacer buenas (o malas) migas.
El pan con hartura y el vino con mesura.
Yantar tarde y cenar cedo, sacan la merienda de en medio.
Anda caliente, come poco, bebe asaz, y vivirás.
Ni hombre sin vicio, ni comida sin desperdicio.
A gusto de los cocineros comen los frailes.
A la mañana puro y a la tarde sin agua.