Carne de cochino, pide vino.
Muchachada discretas, no muestran las tetas.
Del bueno se abusa y al malo se le atusa.
Malo es pecar, y diabólico perseverar.
El malo siempre piensa engaño.
Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.
No eches toda la carne al asador.
Por tu corazón juzgarás al ajeno, en malo y en bueno.
A la fortuna, por los cuernos.
Jugador que gana, emplázalo para mañana.
¿Qué estás tomandooo ? Gallo, nuestra cerveza.
El menor yerro que podría hacer, es casarse la mujer.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
Pan y vino es media vida, la candela la otra media.
La vida es aquello que te va sucediendo mientras tu te empeñas en hacer otros planes.
Cual el derrotero, tal el paradero.
Mal lo pasa quien con un vago se casa.
Los ojos se han hecho para ver, las manos para tocar.
La malicia hace sucias las cosas limpias.
No lo hurta, lo hereda.
Bien hayan mis bienes, si remedian mis males.
Nadie busca ruido con su dinero.
La hija paridera, y la madre, cobertera.
Si no quieres que se sepa, no lo hagas.
Entre marido y mujer, solo paz hay que poner.
Más necio es que necio el necio que quiere pasar por sabio.
El corazón es una riqueza que no se compra ni se vende, se regala
Ni es carne, ni es pecado.
En cada tierra su uso, y en cada casa su costumbre.
Quien busca encuentra, aunque otra cosa sea.
Decir, me pesó; callar, no.
En talento o en caudales, lo que tienes justo vales.
Mentir y comer pescado, requieren mucho cuidado.
Mujeres xuntas, ni difuntas.
Puerta de villa, puerta de vida.
No ofende quien quiere sino quien puede.
Vive y deja vivir.
Haz lo que creas que está bien.
Hijos casados, duelos doblados.
Un buen mozo y un abad no pueden cargar a un asno contra su voluntad.
No hay mejor amigo que un peso duro en el bolsillo.
Para tu mujer empreñar no debes otro buscar.
Ni puta sin amigo, ni huerta sin cabrahigo.
Reniego del necio que jode con la mujer del cuerdo.
El necio cree que todo lo sabe.
Olivo, oliva y aceituno, todo es uno.
Amigo que no da, poco me importa ya.
Beber, para comer; y aún eso, sin exceso.
Lo que hacemos en la vida, tiene su eco en la eternidad.
En carrera larga hay desquite.