Alábate, burro, que nadie te alaba.
No te de Dios pleitos, aunque tengas derecho.
Vida del campo, o para tonto, o para Santo.
Mula coja ni puta no Mejorana nunca.
Lo que remedio no tiene, olvidarlo es lo que se debe.
Querer a quien no me quiere, mal haya quien tal hiciere.
Nace en la puerta lo que el hortelano no siembra.
Fruto de corral ajeno, es más barato y más bueno.
Nadie diga: de esta agua no beberé, por turbia que esté.
No vayas a buscar al médico cuando el paciente ya esté muerto.
Lo que te dice el espejo no te lo dice tu hermana carnal.
Al haragán y al pobre, todo le cuesta el doble.
Antes de que te cases, mira lo que haces, que no es mal que así desates.
Comer sin vino es miseria o desatino.
No se puede repicar y andar en la procesión.
Quien descubre la alcabala, ése la paga.
No comáis caldo de habas, que hace a las mujeres bravas.
Hija que casas, casa que abrasa.
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.
Las palabras no cuestan plata.
Cuando el dinero habla, la verdad calla.
Si tu vida es adversa, pon la reserva.
Los pensamientos no pagan peaje
Nada creas, sino lo que veas.
A la feria se va por todo; pero por narices no.
Antes te quedes manco, que eches una firma en blanco.
Amores, dolores y dineros, no pueden estar secretos.
No tires piedras sobre tu tejado.
El pagar y el morir, cuanto más tarde mejor.
Fingir no es mentir.
Si eres escrupuloso, no esperes ser muy rico ni muy famoso.
De lo que por sutil se quiebra, no hagas hebra.
La mano que no puedes morder, bésala.
Lo que no está prohibido está permitido.
Gente parada, malos pensamientos.
No comerá mucho quien come mucho.
A quien das de yantar, no te duela dar de almorzar.
Sobre brevas, ni agua ni peras.
Oculta el bien que haces, imita al nilo que oculta su fuente.
Si la vida te da la espalda, puntéatela.
El guayabo más le asienta, a aquel que paga la cuenta.
No se puede recoger la cosecha, antes de la siembra.
Rogar al Santo, hasta pasar el tranco.
El cosechar y disponer de provisiones puede durar por largo tiempo.
No vengas a asustar con el petate del muerto.
El que paga a lo primero, pierde a lo postrero.
El pobre, por pobre, va dos veces a la tienda.
A casa del amigo rico, irás siendo requerido, y a casa del necesitado, irás sin ser llamado.
El que algo debe, no reposa como quiere.
La hierba que está para un burro, no hay otro que se la coma.