No presuma de tener ciencia quien no tenga experiencia.
Mal hace quien no hace bien, aunque no haga mal.
En corrillos de mucamas, se despelleja las damas.
La verdad padece, pero no perece.
A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.
A buen árbol te arrimas, buena sombra te cobija.
No fíes ni porfíes, ni prometas lo incierto por lo cierto.
Cochino que tuerce la cola, no pone huevos.
No dejes lo bueno por lo hermoso, ni lo cierto por lo dudoso.
Se puede vivir sin un hermano, pero no sin un amigo.
Todo lo que brilla, no es oro.
Fruto del árbol ajeno, sale de balde y sabe bueno.
Alguacil que no es sutil, no sirve para alguacil.
Belleza y riqueza juntas, casi nunca.
Nadie se baña dos veces en el mismo río, pues siempre es otro río y otra persona.
Que cada cual espante sus pulgas.
La cáscara lisa, cualquiera la pisa.
A la hija traviesa, con azotes se endereza.
Nadie da duros a cuatro pesetas.
No existe más amor que el amor a primera vista
Boca de miel y manos de hiel.
Gana tenía de tronchos quien besaba al hortelano.
A vino de mal parecer, cerrar los ojos al beber.
El asno y la mujer, a palos se han de vencer.
Más envejecen las penas que las canas.
Acelgas bonitas, de día las pencas, de noche las ojitas.
El que quiere a la col, quiere las hojas de alrededor.
Cántaro roto, no sufre más remiendo que comprar otro.
Buey viejo no pisa mata, y si la pisa no la maltrata.
Comer sin vino, comer canino.
Viaje de luna de miel; ni es viaje, ni ves luna, ni es de miel.
Del desconsuelo al consuelo no va ni un pelo.
Mujer con polo no bozo poto Sabroso.
Los perfumes más sutiles, no se venden por barriles.
No juzgues al hombre en el vino si no has bebido
Barbero que no sea parlero, no lo hay en el mundo entero.
Donde no hay viejo, no hay buen consejo.
El corazón de una persona mala nunca es puro.
Fruta mala, pero ajena, ¡oh, qué buena!.
En amores: Corazones y en Empedradas: Zapatos.
Para el amor y la muerte no hay casa ni cosa fuerte.
A lo que no tiene remedio, oídos sordos.
Amor y sabiduría no habitan en el mismo castillo.
No es na el bailar sino saber dar la vuelta.
Aunque no lo veamos, el sol siempre está.
Desde chica, la ortiga pica.
¡Mujer sin seso, ahí queda eso!.
A una bola no se le puede sacar punta.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
Faltará la madre al hijo, pero no la niebla al granizo.