Dos agujas no se pinchan.
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
De mi maíz ni un grano.
Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.
No hay más bronce que años once, ni más lana que no saber que hay mañana.
Parecer uña y carne.
La mujer lunarosa, de suyo es hermosa.
Ausente, apenas viviente.
Bolsa, mujer y espada, no quiere andar prestada.
Por enero florece el romero.
Jurado tiene el espejo no hacer bonito lo feo, ni joven lo viejo.
No necesito niguas para ser tishudo. o: No necesito niguas (bichos picadores) para tener pies grandes.
No e posible vivir con las mujeres. Ni sin las mujeres.
Belleza de cuerpo no se hereda
Mal haya el romero que dice mal de su bordón.
No habiendo lomo, de todo como.
El ave canta aunque la rama cruja.
Aterriza que no hay tocón.
El matrimonio es como el framboyán, primero vienen las flores y después vienen las vainas.
Brasero que calor no da, ¿para qué está?.
Con amigos así no hacen falta enemigos.
En ausencia de la bella, sus encantos van con ella.
No hay peor cuña que la del mismo palo.
Sin tacha ninguna, no hay mujer ni mula.
Caballo corredor, no ha menester espuela.
No hay que confundir lechuza con tero, porque una es bataraz y el otro picaso overo.
Mientras no haya viento, el árbol no florecerá.
Un asno no aprecia compota de frutas.
Sarna con gusto no pica.
A una cebolla ni siquiera el perro la huele.
No hay año sin desengaño.
Un bellaco cree que nada se puede hacer sin bellaquería.
No somos ríos, para no volver atrás.
No ser escaparate de nadie.
Con hermosura sola no se pone la olla.
Lo que tiñe la mora, otra verde lo decolora.
De donde no hay no se puede sacar.
No hay viudita sin duelo, ni triste in consuelo.
No hay nada peor que un año sin siembra.
La espina cuando nace, la punta lleva delante.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
Buen buey no pisa mata, y si pisa no mata.
No hay puta sin ladilla, ni ducha sin pajilla
Algunas de las bayas más dulces crecen entre las espinas más puntiagudas, pero son bayas que merece la pena coger.
A dádivas, no hay acero que resista.
A las flores les pedimos que tengan perfume. A los hombres, educación.
No confíes del peón que tiene las manos finas.
Quien no arrisca, no aprisca.
Oveja harta de su rabo se espanta.
Barba pone mesa, que no brazo ni pierna.