A canto de sirenas oídos de pescadores.
La alegría alarga la vida; las penas la menguan.
Alforjas llenas quitan las penas.
Oveja duenda, mama a su madre y a la ajena.
Al pobre no hay bien que no le falte ni mal que no le sobre.
A cada uno le parece pesada su propia cruz.
A persona lisonjera, ni oírla siquiera.
Paciencia muchas veces ofendida, trastorna el juicio.
Cosa buena es arrepentirse, pero mejor cosa aún es no exponerse a ello.
Hurtar para dar a Dios, solo el deminio lo aconsejó.
Lo que no puede curarse hay que aguantarlo.
Pan ajeno nunca es tierno.
Donde aprietan, no chorrea.
Si tu mal tiene remedio, ¿por qué te afliges?. Y si tu mal no tiene remedio, ¿por qué te afliges?.
De vez en cuando la piedra perfora la piedra.
Mal hace quien no hace bien, aunque no haga mal.
Ofensa hace a los buenos quien a los malos perdona.
A tu mesa ni a la ajena, no te sientes con la vejiga llena.
Para cura de mis males, me vinieron más pesares.
Da Dios almendras al que no tiene muelas.
Mal ajeno es ruin consuelo.
A gran culpa, suave comprensión.
Una madre de su hijo nunca se muerde hasta el hueso.
Injurias olvidadas, injurias remediadas,.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
A agentes y consintientes, la misma pena se debe.
Vicio no castigado crece desatado
Sirve a un gran hombre y sabrás lo que es la aflicción.
Nunca faltara un tiesto para una buena mierda.
El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
Justicia es agravio cuando no la aplica el sabio.
Vale más tener que no desear.
Con gente mal criada, nada.
Los cuernos duelen al salir, pero ayudan a vivir.
La diligencia nunca se quejo de la fortuna.
A mal dar, apretar el culo contra el sitial.
Ningún mortal peca, cuando defeca.
Amores, dolores y dineros, no pueden estar secretos.
Felicidad de hoy, dolor de mañana
Ni con cada mal al físico, ni con cada pleito al letrado, ni con cada sed al jarro.
Mal ajeno, para el nuestro no es consuelo.
Cuando dos elefantes riñen la que se lamenta es la hierba.
Aunque es algo loco, la pena le hará cuerdo.
A quien enferma para morir, ningún remedio puede servir.
Quien no llora, no mama!
Quien no quiere escuchar ruidos, que se tape los oídos.
Si tiene remedio,¿ por qué te quejas? Si no tiene remedio, ¿por qué te quejas?
Amor no sufre ausencia.
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
Cuando el daño está hecho todos saben aconsejarte