Buenas son las mangas después de las Pascuas.
Ni puta sin amigo, ni huerta sin cabrahigo.
El día que te casas, o te curas o te matas.
Da generosamente sin esperar nada a cambio. Así nunca te decepcionarás y hallarás a menudo agradables sorpresas.
Boi que remoe, nada lle doe Buey que rumia, nada le duele.
Nada es barato sin una razón.
Amar y no ser amado es tiempo desperdiciado.
La fortuna es una rueda: gira hacia adelante y hacia atrás.
Un carbón ardiente, hace quemar al siguiente.
Presto rico, presto pobre.
No hay balanza tan recta que algún tiempo no se tuerza.
Son como uña y mugre.
En esta vida no hay dicha cumplida.
A la larga, todo se arregla.
Al amigo y al caballo, no hay que cansarlos.
No hay corazón tan triste como una bolsa sin dinero.
De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo.
El harto no se acuerda del ayuno.
Si no caminas hoy, tendrás que correr mañana.
Los placeres por onzas y los males por arrobas.
De tal palo tal astilla.
Saco de yerno, nunca es lleno.
Nadie puede huir de lo que le ha de venir.
Por falta de un amén, que no se pierda un alma.
Ruin que convida, deja a todos sin comida.
Cada uno limpia la nieve delante de su casa sin preocuparse de la escarcha en el tejado ajeno.
Más vale una cuchara de suerte que una olla de sabiduría.
Buen trago, que el difunto no vuelve.
El rico nunca está satisfecho.
Poco se aprende con la victoria y mucho con la derrota.
Lo más placentero, no es tan duradero.
Beber, para comer; y aún eso, sin exceso.
De refrán y afán pocos se librarán.
Ya me cansé de descansar.
Poda tarde y siembra temprano, si errares un año acertarás cuatro.
Ayer era una flor, hoy solo es un sueño
A veces el echar a andar es la más difícil del caminar.
Paso a paso se hace camino al andar.
Cuando dos se quieren bien, con uno que coma basta.
Tantos enemigos tenemos como criados habemos.
Con viandas ajenas, no cuesta dar cenas.
A putas y ladrones nunca faltan devociones.
Ni uno de cada ciento, de su suerte está contento.
No esperes que otro haga por lo que a ti se te paga.
Llevando lo que todos llevan, no harás moda nueva.
Ni tras pared ni tras seto digas tu secreto.
Tanto ganado, tanto gastado.
En el mundo no hay banquete que no tenga fin.
La que fácil llega, fácil se va.
El día que te cases salen tus faltas y el día que te mueras, tus alabanzas.