Quien bien quiere, tarde olvida.
No hay mayor emoción que la de volver al lugar en que se nació.
Cada mochuelo, a su olivo.
El que no tiene quehacer desbarata su casa y la vuelve a hacer.
Toda flor quiere ser fruto.
Nada resulta más difícil que vivir con sencillez
A fullero viejo, flores nuevas.
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.
A cántaro roto, otro al puesto.
Lo que abunda nunca daña, cuando no es mal ni cizaña.
En hombre nuevo no hay trampa vieja.
Nadie sacia su apetito, con solo huevo frito.
Más perdido que Adán el día de la madre.
No nada más de pan vive el hombre.
No solo de pan vive el hombre.
El éxito o el fracaso, los forja uno paso a paso.
Al que obra bien, bien le va.
Apostar por necesidad, perder por obligación.
Quien mucho duerme jornada pierde.
Al que tiempo toma, tiempo le sobra.
El amor es como la luna, cuando no crece es que mengua.
El año bueno, el grano es hecho; el año malo, la paja es grano.
Cielo de Junio, limpio como ninguno.
A tal casa, tal aldaba.
La cosa bien pensada jamás es errada.
A buen sueño, no hay cama dura.
El que carece de ideas, hace suyas las ajenas.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
Dar lo mismo mugre que jabón.
No es lo mismo ser que haber sido.
Jamás cerró una puerta Dios, sin que abriese dos.
El desorden almuerza con la abundancia, come con la pobreza y cena con la miseria.
El que un bien gozar espera, cuando espera, desespera.
Sauquera en flor, perdigacho en amor.
En el ánimo moran continuamente la felicidad y la infelicidad. De vez en cuando salen a dar un paseo
Solo no da traspiés el que no tiene pies.
No hay sustituto para la experiencia.
Nada creas, sino lo que veas.
A cada necio agrada su porrada.
Borrachez de agua, nunca se acaba.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
No hay refrán que no sea verdadero.
Marzo marceador, de noche llueve y de día hace sol.
El que mucho duerme poco aprende.
El que no mira adelante, atrás se queda.
A Dios lo mejor del mundo, pues es señor sin segundo.
Unas veces riendo y otras llorando, vamos pasando.
Lo que hacemos en la vida, tiene su eco en la eternidad.
Si el bueno sufre y el malo prospera, se siente el deseo de hacer mal las cosas.
La vida pende de un hilo.