Negocios largos, nunca bien acabados.
El pescado y el huésped, a los tres días hieden.
En España, amigos de hoy, enemigos de mañana.
Una vez al año no hace daño.
Septiembre en fin de mes, el calor vuelve otra vez.
Con la tripa vacía, no hay alegría.
Febrero y las mujeres tienen en un día diez pareceres.
Caminante, no hay camino, se hace camino al andar.
Ni miento ni me arrepiento.
El cura y el que cura, no tienen hora segura.
Cada cual en su corral.
Se olvida una buena acción, y no un buen bofetón.
Una obra acabada, otra empezada.
De boca para fuera.
El matrimonio es como el framboyán, primero vienen las flores y después vienen las vainas.
A cada ermita le llega su fiestecita.
Cada grumo tiene su humo.
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
Todos los blancos tienen un reloj, pero jamás tienen tiempo.
Pobre atestado saca mendrugo.
Después de vendimiar siempre sobran cestos.
En carnaval todo pasa, hasta los novios a las casas.
Una a una, pronto se le acaban al racimo las uvas.
Cabellos y problemas no faltan nunca.
Ni un dedo hace mano, ni una golondrina verano.
Cuando la milana pía, agua para tres días.
Si con el pensamiento se caminara, ¡cuantas horas el día contigo estara!
Más aburrido que un mico en un bonsái.
Del trabajo nace el descansar.
Araña de día, carta o alegría.
Ni amigo reconciliado, ni café recalentado.
Quien se viste de mal paño, dos veces se viste al año.
No hay duelo sin consuelo.
Cada uno con su humo.
Con vergüenza, ni se come ni se almuerza.
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
Aprovéchate gaviota que no te verás en otra.
Los políticos son como los perros, solo entienden a periodicazos.
Donde no se gana nada, algo se va perdiendo; por lo menos, el tiempo.
El que se brinda se sobra.
No satisfagáis jamás hasta la saciedad vuestros deseos; así os proporcionaréis placeres nuevos.
Pan de ayer, vino de antaño y carne manida dan al hombre la vida.
No obstante madrugar tanto, amanece más temprano.
Ayer putas y hoy comadres, según de donde sopla el aire.
Nunca tengas miedo del día que no has visto.
Quien briega y se esmera, al fin se supera.
No hay mejor reloj ni campana, que comer cuando da la gana.
La gloria no estriba en no fracasar nunca sino en levantarse cada vez que caigas.
Joda más, joda menos, pero no joda tan parejo.
Esta todo dicho pero no hay nada hecho.