Non hai mellor rede cá que pilla o peixe.
Demasiadas velas provocan el incendio de la iglesia
Si el liso viera y la víbora oyera no habría hombre que al campo saliera.
Trabajo hecho en domingo, el diablo se lo lleva.
Los tres enemigos del hombre: suegra, cuñada y mujer.
Barba a barba, vergüenza se cata.
Por Santa Brígida, levanta la cabeza la sabandija.
La teta que es más chica que la mano, no es teta sino grano. e La tortilla y la mujer, se han de comer en caliente, pues si las dejas enfriar, ni el diablo les clava el diente.
Zorra vieja no cae en la trampa.
Cabeza vana no cría canas.
Joven ventanera, mala mujer casadera.
La más ruin cabra, revuelve la manada.
En la aldea, no hay melón malo ni mujer fea.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
Ni por casa ni por viña, cases con mujer mezquina.
Fíate del santo y no le prendas vela.
Dios lo da y el diablo lo guisará.
La mujer tiene que arreglarse, la joven para agradar y la vieja para no espantar.
Hay mujeres que, como la leña de corcha, tienen tres arderes.
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
Al calvo pelón como al niño cagón.
A cabo de cien años, marido, soy zarco o calvo.
Cada hombre lleva un loco dentro, y cada mujer un ciento.
Hermosura en puta y fuerza en el badajo.
Culebra no se agarra con lazo.
De la mala mujer no te guíes y de la buena no te fíes.
Calvo vendrá que calvo me hará.
La mujer gentil, de un pedo apaga el candil.
No mes dos mortos mata os teus porcos
A la muerte pelada no hay puerta cerrada.
Como la moza del abad, que no cuece y tiene pan.
A la mujer por lo que valga, no por lo que traiga.
Barba espesa, honra, barba rala, deshonra.
A la mujer y al mulo, en el culo.
Nunca buena puta ventanera, pues que no halla quien la ocupe y quiera.
A la mujer y a la gata, no les lleves la contraria.
Madre piadosa hace hija asquerosa.
Puta arrepentida, del Carmen vestida.
Cabellos y virgos, muchos hay postizos.
Las mujeres son como las veletas: solo se quedan quietas cuando se oxidan.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
Sin precio no se han las mujeres.
Vaca flaca, siempre parece ternera.
Vela que arde por las dos puntas, poco dura.
La capa del diablo, lo que por un lado tapa, por otro destapa.
El caballo y la mujer, al ojo se han de tener.
Abad, judío y madona, jamás perdonan.
La carne triste, no la quiere ni Cristo
Más vale un pan con Dios que dos con el diablo.
Por la sotana del vicario sube la moza al campanario.