Si el corazón fuera de acero, no le vencería el dinero.
Quien anda deprisa es el que tropieza.
La zorra, cuando no llega a las uvas, dice que están verdes.
Hay que dar el todo por el todo.
¿Zurría la panza? Pide pitanza.
Bebe el vino a discreción y no a boca de cangilón.
Ir romera y volver ramera, no es mala carrera.
El que nace para buey, del cielo le cae la yunta.
La casa de Celestina, todos la saben y nadie la atina.
Ni Abril sin flores, ni juventud sin amores.
Febrero, siete capas y un sombrero.
El amor es atrevido más que la ignorancia.
Amistad pasajera nunca es verdadera.
No incluyas en la lista de tus amigos al hombre que aplasta sin necesidad un gusano
La suerte no es para quien la busca.
Paloma que va volando no dice a dónde ni cuando.
Quien se acuesta con niños, mojado se levanta.
Hablando la gente se entiende.
La letra, con sangre entra.
No olvides que la fortuna cambia como la luna.
Un diablo bien vestido, por un ángel es tenido.
Dios castiga sin dar voces.
Hombre que habla campanudo es poco sesudo.
El vino alegra el ojo, limpia el diente y sana el vientre.
En cada tiempo, su tiento.
Cada casa es un mundo, y cada cabeza una alcancía.
A la mala hilandera, la rueca le hace dentera.
Un hombre sin amigos es como un abedul desnudo, sin hojas ni corteza, solitario en una colina pelada.
No hay pero que valga.
Agua a la entrada de la Luna, mucha o ninguna.
La necesidad tiene cara de hereje.
Cada villa, su maravilla.
Caro compró el que rogó.
Dios me lo dio y Dios me lo quitó, bendito sea Dios.
Si quieres ver a tu marido gordito, después de la sopa dale un traguito.
Tu viña preciada, entrando Marzo labrada.
No confundas al hombre en el tribunal ni desvíes al justo.
Amor breve, suspiros largos
El que apurado vive, apurado muere.
Jugué con quien no sabía y me llevó cuanto tenía.
Nunca le hagas a nadie, lo que no te gusta que te hagan a ti.
La suerte la pintan calva.
A Dios, lo que es de Dios y al Cesar lo que es del Cesar.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
Quien hace la cuenta sin el huesped, la hace dos veces.
Pocas palabras son mejor.
Buena cautela, iguala buen consejo.
Oveja que bala, bocado que pierde.
¡Ay de la casa donde no se hila!.
Quien se excusa se acusa.