Quien hijos tiene, razón es que allegue.
Del amo y del mulo cuanto más lejos más seguros.
Confesión hecha, penitencia espera.
Virgo y mocedad no vuelven nunca cuando se van.
A pan duro, diente agudo.
La felicidad no reside en las cosas sino en el hombre
Anda el hombre a trote por ganar su capote.
A quien lucha y suda la suerte le ayuda.
Da y ten, y harás bien.
Me gustaría hacer todo lo que hizo el muerto, menos morirme.
La zorra nunca se mira la cola.
En este mundo estupendo, todo es dando y recibiendo.
Una de cal y otra de arena, y la obra saldrá buena.
El que desalaba la yegua, ése la merca.
Para que suegra y nuera se quieran, un burro debe subir la escalera.
La soga quiebra por lo más delgado.
No lleva ya vida honesta, la que con varios se acuesta.
Hay hombres que no beben, porque ser indiscretos temen.
No saber una jota.
Amor verdadero, el que se tiene al dinero.
Cacera y pesquera, a la vejez piojera.
De joven maromero y de viejo payaso.
Buena estatura es media hermosura.
Golpear la cabeza contra un muro de ladrillos
Dar sale del corazón, no de las riquezas
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
Tres fanegas bien labradas dan más que siete arañadas.
Ofrecer y no dar, es deber y no pagar.
Es ilusión fementida, un mundo a nuestra medida.
Boda de hongos, llámala bodorrio.
Lo más feo, con interés, hermoso es.
Amor viejo, ni te olvido ni te dejo.
A quien mucho tememos, muerto le queremos.
Más perdido que Adán el día de la madre.
Mal hace quien no hace bien, aunque no haga mal.
Trece morcillas tiene un cerdo, ni te las doy ni te las cuento.
A quien vela, todo se le revela.
Agua y luna, tiempo de aceituna.
Chimenea que tira poco, el humo a los ojos.
Vicio por natura, hasta la muerte dura.
Es más terco que una mula.
Maridos que lejos se ausentan, cornamentan.
La esperanza alegra el alma.
Las palabras se cogen, de quien las dice.
Si no fuera por el "si" y el "pero", ¿quién dejaría de tener dinero?
Quien miente, no habla lo que siente, sino lo que quiere.
Se coge antes a un mentiroso que a un cojo.
De ensalada, dos bocados y dejada.
Buenas noches y buenos días, y tú en tu casa y yo en la mía.
A la mula vieja, alivialé la reja.