Díjome mi madre que porfiase, pero que no apostase.
Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
A hija casada, los yernos a la puerta.
A razón de catorce, siete es la media, venticinco mujeres cincuenta tetas, y si son de gorrina...cientocincuenta.
Amigo si te echas novia, échatela entre semana, porque en llegando al domingo, la más cochina se lava.
Más le quiero mozo y pobre que no viejo que se doble.
Bolsa llena, quita las penas.
El hombre como el oso, cuanto más feo, más hermoso.
Dame en qué elegir y me darás qué sufrir.
A la madrastra, el nombre le basta.
Hombre hablador, poco cumplidor.
A la hija traviesa, con azotes se endereza.
Pereza, madre de pobreza y abuela de vileza.
Al hombre harto, las cerezas le amargan.
Pan, vino y mujer, si han de ser buenos, de Toledo han de ser.
Cenas, y penas, y Madalenas, y soles, matan a los hombres.
Costurera sin dedal, cose poco y cose mal.
La teta que es más chica que la mano, no es teta sino grano. e La tortilla y la mujer, se han de comer en caliente, pues si las dejas enfriar, ni el diablo les clava el diente.
Hombre refranero, sin cuartos o sin dinero.
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
El perro es más sensato que la mujer, puesto que no le ladra al amo.
Dame aficionado al juego y yo te daré borracho y mujeriego.
Para ser puta y no ganar, más vale ser honrada.
Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
Está como padre, que le llevan la hija.
El hombre es más duro que el hierro, más fuerte que un toro y más frágil que una rosa.
Tu madre te llorará hasta el final de sus días; tu hermana hasta ponerse el anillo de boda; tu viuda hasta el rocío del amanecer.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
Cuando se enojan las comadres, se dicen las verdades.
Mi mujer y yo éramos felices... hasta que nos conocimos.
Bien parece y bien están el asno en la cuadra y la mujer en el hogar.
Cuando el hombre más tiene, más quiere.
Te casaste, te entera.
Madre boba tuviste si al mes no reíste.
A galgo mojado, liebre enjuta.
A burra nueva, cincha amarilla.
Hasta una hormiga que pierde, duerme. Hay dos animales ingratos: las mujeres y los gatos.
Gatos y mujeres, en casa; hombres y perros, en la plaza.
Hombre puritano, ni para ti ni para nadie.
Dale Juana con la canasta (cuando alguien insiste mucho con un tema en particular)
Cuando la hija le llega a la madre a la cintura, ya no tiene hija segura.
Al hombre hueco, sopa verde y almendro seco.
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
Zorra que duerme, en lo flaca se le parece.
La que tiene cara honrada, no encuentra puerta cerrada.
Hasta la reina, necesita de su vecina.
Dame trébol de cuatro hojas y te daré moza en que escojas.
Corderica mansa mama a su madre y a la ajena.
La liebre y la puta, en la senda la busca.