Pobre pero honrado.
Agua buena, sin olor, color, ni sabor, y que la vea el sol.
Arregostóse la vieja a los berros; no dejó verdes ni secos.
Cumplir cada uno su deber a nadie sino a Dios temer.
Del que jura, teme la impostura.
Lo que se hace aquí, se paga aquí.
El gozo en el pozo.
Roba tú por allá, que yo robaré por acá.
Se conoce la cara de una persona, pero no su corazón.
Da Dios el frío conforme al vestido.
Burla pesada, en veras acaba.
La sierra, con nieve es buena.
Piedra sin agua, no afila en la fragua.
Árboles y amores, mientras tengan raíces tendrán frutos y flores.
A enfermo, niño o anciano, hay que tenderles la mano.
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
Fantasía tras fantasía, y la barriga vacía.
Mulas y amigos faltan en los peligro.
Quien con pícaros se amaña, es de la misma calaña.
A la boda del herrero, cada cual con su dineo.
Debajo de cualquier yagua vieja, sale tremendo alacrán.
En arca abierta, el justo peca.
Febrero el corto, el pan de todos.
El viejo en su tierra y el mozo en la ajena miente de igual manera.
Profesor que usa estaca, malos alumnos saca.
Nadie es monedita de oro para caerle bien a todo el mundo.
Ladroncillo de agujeta, después sube a barjuleta.
Como pecas, pagas.
El que para pobre está apuntao, igual le da estar de pie que sentao.
Viejos los cerros y reverdecen
Enamorado y loco, lo uno es lo otro.
Por el becerro se amansa la vaca
Al perro y al niño donde le den cariño.
Las apariencias engañan.
Contra gustos no hay nada escrito.
¿Qué haces, hacedor?. Trabajar para el que duerme y está al sol.
El amor de los gatos, a voces y por los tejados.
De pollos de labrador, líbranos, Señor.
Dineros y pecados, cada cual los tiene callados.
Marzo se lleva la culpa y Abril la fruta.
Ayúdate y te ayudaré.
Hay algo más en ello que un arenque vacío
Variante: Por su mejoría su casa dejaría.
De Madrid al cielo, y un agujerito para verlo.
En Zaratán, buenas putas y mejor pan.
Ido el conejo me das consejo.
La experiencia y la paciencia son gran ciencia.
Cuando tú vas, yo vuelvo.
Espuela de plata, también hiere y mata.
El amor y el odio son las dos caras de la misma moneda.