Si el dinero es fuerte, más lo es la muerte.
Juramentos de amor se los lleva el viento.
Negocios hay que están bien a las dos partes.
Amor sin sacrificio, más que a amor, tira a fornicio.
No te creas caballero porque te llamen don Dinero.
Niebla de Marzo, helada de Mayo.
No hay hacienda mejor hecha que la que uno hace por su mano.
Ama a quien te ama y contesta al que te llama
La mierda, cuanto más se mueve más huele.
De ventero a ladrón, no hay más que un escalón.
Abejas sin comida, colmenas perdidas.
Amar y saber, todo no puede ser.
Si te queda el saco.
Tanto le alabas que nunca acabas.
Pocos pelos, pero bien peinados.
El que está, y no está por su gusto, que se joda es justo.
Que el amor no imite las fuertes olas, numerosas pero efímeras; sea en cambio como el agua escondida bajo la arena: parece imposible encontrarla y se la encuentra
Sacar la brasa con la mano del gato.
De juez de poca conciencia, no esperes justa sentencia.
El trabajo no deshonra, dignifica.
El calibre de un hombre se mide por la cantidad de sus enemigos.
Barba a barba, vergüenza se cata.
¡Largue el gallo que es de las ánimas!.
El amor entra por la cocina.
Escucha tu corazón... que sabe.
Chapucea el chapucero, mala obra por buen dinero.
No dar su brazo a torcer.
Nunca prometas con lo que cumplir no cuentas.
De quien te habla y no te mira mientras haces alguna cosa espérate la traición.
El que no arriesga, no pasa el río.
Hacerse de la vista gorda.
Bebe caldo, vive en alto, anda caliente y vivirás largamente.
Está como abeja de piedra.
Moda y fortuna presto se mudan.
La inteligencia es como los calzones, hay que tenerla pero no hay que mostrarla.
Detrás de la leche nada eches.
Benavente, buena tierra y mala gente.
La necesidad hace a la vieja trotar.
Coge la ocasión al vuelo antes de que te enseñe el rabo.
Breve habla el que es prudente.
Obrada de San Andrés, ni la prestes ni la des.
Sin penas, todas las cosas son buenas.
Indio que mucho te ofrece, indio que nada merece.
Esa más viejo que Matusalén.
Quien perdona pudiendo vengarse poco le falta para salvarse.
Poderoso caballero es don dinero.
El amor no quiere consejo.
Baños, hasta los cuarenta años.
La obra bien hecha, a su autor recomienda.
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.