La mejor hora de comer, para el rico, cuando quiere; para el pobre, cuando puede.
A quien te dice que te quiere más que tu mamá o papá, no le creas.
Ramal y bozal, para el animal.
Llama el dinero al dinero, y el holgar al caballero.
Nadie da lo que no tiene.
A borrico desconocido, no le toques la oreja.
El que no tiene una cruz, se la están haciendo.
En enero, bufanda, abrigo y sombrero.
La Justicia y la razón, las más recias armas son.
Dios nos dé lo necesario, que ser rico es un calvario.
¡Qué cosa linda sería hurtar, si fuera por los cintos que colgaran!
Uñas largas, con guantes de seda se tapan.
Son fáciles todas las cosas que se hacen con voluntad.
Cortesía y bien hablar, cien puertas nos abrirán.
El que ha de morir a oscuras, aunque muera en velería.
Cada cual es hijo de sus obras.
Tempero de San Miguel, guárdete Dios de él.
Más liso que nalga bebé.
Nadie, nadie se conmueve, por la sed con que otro bebe.
Santo que mea, maldito sea.
En esta vida tan loca, uno es el que baila y otro es el que toca.
Roja barba y mal color, debajo del cielo no le hay peor.
Quien trabaja con afán, pronto ganará su pan.
Da consejos a todos, pero no seas fiador de nadie.
Una sola araña cien moscas apaña.
Ni tiñe ni da color.
Ruin es quien por ruin se tiene.
Buen amigo, el ya probado en el peligro.
El tiempo aclara las cosas.
Todos son unos, muertos y difuntos.
Oficio de albardero, mete paja y saca dinero.
Me enseña a ser bueno el que me hace un bien.
Cada uno va a su avío, y yo, al mío.
Buenas acciones valen más que buenas razones.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
Con pañuelo de seda vas a la arada, señal de tener mucho o no tener nada.
Mejor que sosobre y no que sofalte.
El que mucho corre, pronto para.
Dijo la rana a la liebre: "Quita de ahí so valiente.".
El rayo y la maldición dejan sana la ropa y queman el corazón.
Despacito y con amor, se hacen las cosas mejor.
Mejor perdiz en la mano, que dos en el campo.
No gozar para no sufrir, es la regla del buen vivir.
Las penas de otro doliente, el corazón no las siente.
Una palabra al oído se oye de lejos.
La flor del romero, de la abeja es curandero.
Cuenta y razón conserva amistad.
Padre arriero, hijo caballero, nieto pordiosero.
Para bien estar, mucho hay que andar.
Dios sabe lo que hace.