Más perdido que un moco en una oreja.
A misa temprano nunca va el amo.
La nieve no rompe las ramas del sauce.
Amar a todos, confiar en nadie.
Dime lo que decantas y te diré lo que te falta.
Quien quisiere mentir, atestigüe con muertos.
Ni hermosa que mate, ni fea que espante.
La verdad sale en boca de los niños.
Hagas lo que hagas, no te olvides de las bragas.
La respuesta mansa, la ira quebranta.
Uno no vale lo que pide sino lo que le pagan.
Si no tiene solución, preocuparse no sirve de nada.
La palabra es playa, el silencio oro.
El que da todo lo que tiene en cueros se queda y nadie lo quiere.
Zapato que aprieta, no me peta.
Confía tus secretos a un amigo y te tendrá cogido por el cuello
El mundo promete y no da, y si algo te da, caro te lo cobrará.
Volverse humo.
Esta lloviendo sobremojado
Tapar el pozo después de que el ternero se haya ahogado
Ignora al ignorante.
Nadie perdona que le hagan un favor.
El que mal vive, poco vive.
Trece morcillas tiene un cerdo, ni te las doy ni te las cuento.
El hombre de carácter atraviesa mil ríos sin mojarse los zapatos
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
Cuando la mala ventura duerme, nadie la despierta.
Amigo y vino deben de ser añejos.
Ni al caballo corredor, ni al hombre rifador dura mucho el honor.
Refrán es, verdadero, que quien sirve más, vale menos.
Despedida de borrachos.
El que tiene poco y gasta menos, será rico sin parecerlo.
Quien tenga coraje, que no se rebaje.
A días claros, oscuros nublados.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
No dejes que el ayer consuma demasiado tiempo del hoy
Socorro tardío, socorro baldío.
Emborrachar la perdíz
No vive más el querido ni menos el aborrecido.
Haz lo que creas que está bien.
Quien se conforma tan solo con ver, ni siquiera piensa en tocar.
Quien da consejo no pedido, se expone a perder el consejo y el amigo.
Ni puta seas, y hagas las semejas.
A flores nuevas, afeite perdido.
Nunca se acuesta uno sin saber unas cosa nueva.
Las aguas mansas son las peores
Mal de muchos, consuelo de tontos.
Galgo que muchas liebres levanta, ninguna mata.
La que no pone seso en la olla, no lo tiene en la toca.
Quien habla, siembra; quien oye y calla, recoge y siembra.