La monotonía genera aburrimiento
Nadie tropieza mientras está acostado en la cama.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
Hablar con lengua de plata.
Hay que mantener firme y custodiado nuestro corazón, si se deja ir puede perder la cabeza
La esposa, siempre parca, no debe serlo con el marido
La verdad que daña es mejor que la mentira que alegra.
Mi secreto, en mi pecho.
No hay peligro para el preparado.
El tonel vacío mete más ruido.
No soy baúl de nadie.
Acude a tu oficio, que todo lo demás es vicio.
Da consejos a todos, pero no seas fiador de nadie.
Hablar de la guerra y estar fuera de ella.
El corazón que sabe temer sabe acometer.
Sin tacha ninguna, no hay mujer ni mula.
Dios castiga sin dar voces.
Abstente de mudar los límites de los campos, para que un terror no te arrebate. Se satisface al Dios con la voluntad del señor (responsable) que establece los límites de la tierra arable.
De pico, todos somos ricos.
No escupas contra el viento.
Amor de monja y pedo de fraile, todo es aire.
El tiempo pasa en un abrir y cerrar de ojos.
Guerra avisada no mata soldado, y si lo mata, es por descuidado.
Burro que tropieza dos veces en el mismo canto, es burro doblado.
Palabra al aire fenece; pero escrita prevalece.
Amor no quita conocimiento.
La confianza da asco
Para quien no sabe a dónde quiere ir, todos los caminos sirven.
Si no puedes ganar dinero en la bolsa, ten miel en la boca.
Lo que es del cura, va pa la iglesia.
No es lo mismo decirlo que hacerlo.
Ni calabaza sin tapón, ni mujer sin quita y pon.
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.
Mejor es un hombre cuya charla permanece en su vientre, que el que la prefiere de manera injuriosa.
Olla reposada, no la come toda barba.
No paramos de divertirnos porque estemos viejos. Estamos viejos porque paramos de divertirnos.
Quién guarda dos termiteros, vuelve de vacio.
En tanto que la flor cae amorosa, el arroyo corre impasible.
La muerte a nadie perdona, ni a tiara ni a corona.
Malo es ser malo, pero peor es ser bueno.
Buena vida me paso, buena hambre me rasco.
No todo lo que pendula cae
Que no me busquen porque me encuentran.
La virtud hace nobles y el vicio innobles.
No hay viudita sin duelo, ni triste in consuelo.
Mala cosa nunca muere.
No hay nada que a Dios se resista, ni que se esconda a su vista.
Ojos que no ven, gallinas al saco.
A causa perdida, mucha palabrería.
Todo lo que me gusta es pecado o engorda.