La boca del justo profiere sabiduría, pero la lengua perversa será cercenada.
Nadie da lo que no tiene.
Maestre por maestre, seálo éste.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
Mas vale vergüenza en cara que dolor de corazón.
La pera y la doncella, la que calla es buena.
Obras vea yo; palabras, no.
Una boca y dos orejas, tenemos; para que oigamos más que hablemos.
Quien mucho abarca, poco aprieta.
El cielo castiga, el cielo reprende, pero el cielo no hace nada de esto cuando la gente está comiendo.
El valiente de palabras es muy ligero de pies.
Encima de la leche, nada eches.
Con el marisco, nada de vino arisco.
El que tiene narices, no manda a oler.
Cree solo la mitad de lo que oigas decir de la riqueza y la bondad de un hombre.
A la vulpeja dormida, no le cae nada en la boca.
Nadie busca ruido con su dinero.
Hombre de voz hueca, sesera vacía o seca.
El que da sin que otros den, es vanidad; el que quiere que los otros den sin él dar nada, es avaricia; el que da y desea que los otros den también, es caridad; el que no quiere dar ni que se le de, es dureza.
De vaca vieja, novilla brava.
Mucho sabe quien callar sabe.
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
Haz el bien y olvídalo.
Decir refranes es decir verdades.
Al que va a la bodega, por vez se le cuenta, beba o no beba.
El corazón no habla, pero adivina.
De mi maíz ni un grano.
Mejor es no prometer que dejar de cumplir lo prometido.
Los refranes no engañan a nadie.
El buen vino no merece probarlo, quien no sabe paladearlo.
Nada se nos parece tanto como nuestras fantasías
Con las buenas palabras nadie come.
Malo es que se diga que Juan se ha muerto; si no se ha muerto, es que está muy malo.
El viejo en su tierra y el mozo en la ajena miente de igual manera.
Nunca cagues más de lo que comes.
De esto que nada cuesta, llenemos la cesta.
Alabar y callar para medrar.
La voz que el culo emite, no hay arrastre de silla que lo evite.
Poco y en paz, mucho se me haz.
A santos viejos no se les prenden velas o Santo viejo no hace milagro
Dama tocada, dama jugada.
Ni hay vida sin muerte ni placer sin pesar.
El secreto de tu vecino,te lo dirá un porrón de vino
Enseña la cautela que debe observarse para confiar un secreto, pues muchos, so capa de amistad, abusan del sigilo.
La mentira es justa cuando, por hacer bien, la verdad se oculta.
Nadie compra la vaca si le regalan la leche.
Palabras son cosa fría para el que aún de las obras no fía.
Septiembre sereno, ni malo ni bueno.
El que no arriesga, no pasa el río.
Durará o no durará, pero lo que es hacerlo, hecho está.