La sinceridad viene del alma y se lee en el rostro de los sencillos
No tengas como vano el consejo del anciano.
Está como abeja de piedra.
Lo poco, nunca dio mucho.
El que es sabio atesora el conocimiento, pero la boca del necio es un peligro inminente.
Quien dice lo verdadero, no peca por embustero.
Ni huerta en sombrío, ni casa junto al río.
Si quieres miel no des puntapiés a la colmena.
No bastan estopas para tapar muchas bocas.
Quizás nunca escucharas las cosas que quieres oir de la persona que quisieras que las dijera, pero no seas tan sordo para no oirlas de la persona que te las dice desde su corazon.
Loro viejo no aprende a hablar.
Mal se cuece olla que no se remece.
El que da, no debe volver a acordarse, pero el que recibe, nunca debe olvidar.
Apaga la luz, Mañosón!
A mocedad viciosa, vejez penosa.
Los ríos hondos corren en silencio, lo arroyos son ruidosos.
Sábele bien y hácele mal a mi borriquito hoja de nogal.
El malo para mal hacer, achaques no ha menester.
O dentro o fuera es mejor que ni dentro ni fuera.
El cazador que habla demasiado, va a casa de vacío dio.
Vale más medir y "remedir", que cortar y arrepentir.
Bueno es dar, y sin embargo, no conviene ser muy largo.
Mucho ruido y pozas nueces.
Bien se sabe atrever quien nada tiene que aprender.
En la boca del discreto, lo público es secreto.
Amigo que no da, poco me importa ya.
Ni rosas sin espinas, ni amor sin celos.
Ten el valor de la astucia que frena la cólera y espera el momento propio para desencadenarla
Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.
Boca de verdades, cien enemistades.
Quien presta, no cobra; si cobra, no todo, y si todo, no tal, y si tal enemigo mortal.
Dame dineros y no consejos.
Cuando el dedo señala a la luna el imbécil mira el dedo.Proverbio chinoA palabras necias, oidos sordos.
Una sonrisa no cuesta nada pero vale mucho.
Vive en paz, pasa la vida en calma!
Quien debe y paga, no debe nada.
Mientras uno calla, aprende de los que hablan.
El que mucho ofrece, poco da.
No vale un ardite.
El que teme padecer padece ya lo que teme.
Quien va a la bodega y no bebe, por beber se le cuenta.
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
No hay caballo, por bueno que sea, que no tropiece algún día.
No es posible defenderse del aburrimiento
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
Quien murmura del ausente, a un muerto teme.
El que habla de más, cansa; y el que habla de menos, aburre.
El que tiene caridad y un alma pura, de las fallas ajenas no murmura.
Un ochavo poco vale; pero sin él no hay real.
Propagación mear no espuma.