Gente parada, malos pensamientos.
No hay mal dicho si no malas interpretaciones.
Amor hecho a la fuerza no vale nada
Donde no hay escritura, no hay obligación. Porque las palabras se las lleva el viento.
Vale más tener que no desear.
Más vale un palabra a tiempo, que cien a destiempo.
De lo que pensé para mí, a nadie cuenta di.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
Un coloño bien atao, evita dos mandaos.
Lo que no se conoce no se apetece.
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
Quien habla por refranes es un saco de verdades.
Calavera no chilla. (El que disfruta la noche no se debe quejar que tenga sueño)
Hombre sabio, de sayas no hace caso.
No hay ausencia que mate, ni dolor que consuma.
Por gustos o pareceres, no discutas ni te alteres.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
No dar ni recibir, sin escribir.
Vicio no castigado crece desatado
Pasará, sea lo que sea.
Si lo piensas, decídelo. Si lo decidiste, no lo pienses.
Si marzo no ha pasado, no hables mal de lo sembrado.
Quien lo ha de hacer, no lo dice.
Quien tiene boca se equivoca pero el que tiene seso, no dice eso.
El que no mira, suspira.
No hay asqueroso que no sea escrupuloso.
A jugar y perder, pagar y callar.
Quien no se rebaja a hablar con cualquiera es porque esta al fondo aunque no lo quiera.
En tal mundo vivimos, que para lo que queda por ver, no es nada lo que vimos.
Aunque no nos hablemos, bien nos queremos.
Vale más un "he hecho", que muchos "voy a hacer".
Que este dedo no sepa lo que hace su compañero.
La sal no dice de sí misma que es salada.
La aguja viste a los demás y permanece desnuda.
Los tontos, si callan, lo parecen menos.
Quien dice lo que no siente, miente.
Dos no discuten si uno no quiere.
Niño quieto y callado, es que hace algo malo.
Quien es feliz habla poco
Cacarear y no poner, si malo en la gallina, peor en la mujer.
Coma y beba con sus amigos pero no negocie con ellos.
El que más habla es el que más tiene por qué callar.
El que no chilla, no mama.
Lo que cada uno vale, a la cara le sale.
Contra la gota, ni gota.
El que todo lo niega, todo lo confiesa.
En la duda, ten la lengua muda.
Una mentira puede matar mil verdades.
Al avaro, es tristeza hablarle de largueza.
No prometas nada cuando te sientas eufórico; no respondas una carta cuando te sientas iracundo.