Cuando el dinero habla, la verdad calla.
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
Cacarear y no poner huevo no es nada bueno.
Al viejo no le falta que contar, ni al sol ni al hogar.
Gozo que no se comunica, se achica.
Buena vida si refrenas tu ira.
Plata refinada es la lengua del justo; el corazón del malvado no vale nada.
No hay cuesta arriba sin cuesta abajo.
Con tripas vacías, no hay alegrías.
Hablar hasta por los codos.
Tanto peca lo mucho como lo poco.
Boticario sin botica, nada significa.
El que nada debe, nada ha adquirido a plazos.
Amistad de carne y vino no vale un comino.
Cuatro cosas hay que nunca vuelven más: una bala disparada, una palabra hablada, un tiempo pasado y una ocasión desaprovechada.
A cuarto vale la vaca, y si no hay cuarto no hay vaca.
Quien no se rebaja a hablar con cualquiera es porque esta al fondo aunque no lo quiera.
Cachicamo diciéndole a morrocoy conchúo
Tenemos dos ojos para ver mucho y una boca a hablar poco.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
Todo lo que no es dado es perdido
A chica boca, chica sopa.
Un secreto bien guardé; aciértalo tú, que yo lo diré.
No empieces a dar rodeos, di la verdad.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
Harto sabe quien sabe que no sabe.
De sabios es el poco afirmar y el mucho dudar.
Con quien se va no se cuenta, tan siquiera se le mienta.
Quien da no debe acordarse; quien recibe no debe olvidar nunca
Es en lo más estrecho del desfiladero donde comienza el valle.
Vale mucho más morir intentándolo que vivir toda tu vida lamentándolo.
La sal no dice de sí misma que es salada.
Mal hace quien no hace bien, aunque no haga mal.
Quien tiene boca se equivoca pero el que tiene seso, no dice eso.
A persona lisonjera, ni oírla siquiera.
Donde el gusto falta, nada valen el oro y la plata.
El hombre sabio instruye sin utilizar las palabras.
Las estaciones son como una lima que trabaja sin ruido
Hay que guardarse bien de un agua silenciosa, de un perro silencioso y de un enemigo silencioso.
Abuso no quita uso.
Hablar a calzón "quitao".
Nadie debe avergonzarse de preguntar lo que no sabe.
Las cosas no se arreglan con palabras elocuentes.
Barba pone mesa, que no brazo ni pierna.
Una mentira bien echada, vale mucho y no cuesta nada.
Lo que cada uno vale, a la cara le sale.
Bueno es lo bastante y malo lo sobrante.
En boca cerrada no entran moscas.
Como el ungüento blanco, que para todo sirve y para nada aprovecha.
Entre lo dulce y lo amargo, no existe trecho muy largo.