Abad y ballestero, mal para los moros.
De pena murió un burro en Cartagena.
El caballo del judío, harto de agua y bien corrido.
Ahí lo tienes, si te condenas, que te condenes.
Donde hay pelo hay alegría.
Bien merece galardón quien roba a un ladrón.
A la hija mala, dineros y casalla.
El diablo es puerco.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
El que miente es adorado, el que dice la verdad, ahorcado.
A las armas las carga el diablo y las descargan los imbéciles.
Pelo mal cortado, a los quince días igualado.
Dios ayuda al que mucho madruga.
Reniego de caballo que se enfrena por el rabo.
Después de verme robado, compré un candado.
Puso un circo, y le crecieron los enanos.
Zapatero remendón, en el hombre lleva el don.
En arca abierta, el justo peca.
La que al diablo su carne dio, ofreció sus huesos al Señor.
Si dios no perdonase, su paraíso estaría vacío.
Admisión de delito, relevo de prueba.
Agua del pozo y mujer desnuda, echan al hombre a la sepultura.
Diablo te hiciste porque padre no tuviste.
Dios le da maíz a quien no tiene gallinas.
Harto fue de desgraciada la que nunca la dijeron nada.
Un mal candado llamará a la ganzúa.
Abogadito nuevo, perdido el pleito.
A quien a buen culo se arrima, buenas hostias le propinan.
El que a Cristo se mete termina crucificado.
El que de servilleta llega a mantel, Dios nos libre de él.
Cuando el pastor pierde la oveja, paga con la pelleja.
A lo que se quiere bien, se castiga.
Bonita y fina me haga Dios; que rubia y blanca me haré yo.
Cavas tu tumba con los dientes.
Un buen mozo y un abad no pueden cargar a un asno contra su voluntad.
Dios no da alas a las culebras; porque volando pican.
Al erizo, Dios le hizo.
Qué bueno era Dios para labrador.
Ni para Dios, ni para el diablo.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
Tapados como el burro de la noria.
Dios te guarde de odioso señor y de compañía de traidor.
Líbrame de estar sudado del aire encallejonado.
Aguja que doble, para sastre pobre.
La pascua del aldeano, la barba hecha y el tejuelo en la mano.
Fraile, manceba y criado son enemigos pagados.
El que llama a un abogado es que ha matado o mucho ha robado.
A un burro le hacían alcalde, y no lo agradecía.
Los hijos de Verdolé, que le enseñan a su padre a joder.
Al toro hay que agarrarlo por los cuernos.