A chico caudal, mala ganancia.
¿A un "¡toma!", ¿quién no se asoma?.
Quien tiene poco que ponerse, rápido está engalanado.
El que coge la vela es porque es cofrade.
Bailar la trabajosa.
Hay golpes tan fuertes en la vida, yo no sé!
En casa del carpintero, zuecos de hierro.
Nadie fue escaso para quien bien quiso.
Humos de plata o belleza, se suben a la cabeza.
Hay quien se acuesta con las vacas y se levanta con los toros.
Ni a un sordomudo completo, debes confiar tu secreto.
El más cruel fastidio, no vale un suicidio.
A palabra necias, oídos sordos.
Garrapata en lana, si no muere hoy morirá mañana.
Encima de la cabaña todo daña.
Muerto el último árbol, muerto el último hombre.
Dicen y dirán que la pega, no es gavilán.
El cuchillo no conoce a su dueño.
De Abril y de la mujer, todo lo malo hay que temer.
A las veces, do cazar pensamos, cazados quedamos.
Jabón y buenas manos sacan limpios paños.
Se comió mi merienda y se cagó en el zurrón.
Doce gallinas y un gallo comen tanto como un caballo.
Quien debajo de árbol se guarece, dos veces se moja.
A tu enemigo fallecido, perdón y olvido.
Cuidados ajenos, matan al asno.
Alábate pato que mañana te mato.
Socorro tardío, socorro baldío.
Limando se consigue de una piedra una aguja
El buen paño dentro del arca se vende.
Trabajo de muchachos y arada de borricos, no vale un perro chico.
Amigos y mulas fallecen en las duras.
El hombre honrado a las diez acostado.
El ojo del amante descubre una diosa en su amada
¿Qué tiene mi hijo feo que no lo veo?.
El que apurado vive, apurado muere.
Es combate disparejo, el del tigre y burro viejo.
Febrero, cebadero.
Échale guindas a la tarasca y verás como las masca.
Quien murió buscando gloria, no disfruto la victoria.
Al mal tiempo, buena cara.
Al hombre honrado, todo lo cuesta caro.
Quien hace mal, aborrece la claridad.
Perdona al ofensor y saldrás vencedor.
Dos perros difícilmente se ponen de acuerdo sobre el mismo hueso
Más se perdió en el diluvio.
La liebre es de quien la levanta, el conejo de quien lo mata.
Esto es como quitarle un caramelo a un niño.
Con aguja de plata no se puede coser todo.
Quien convida al cantinero, o está borracho o no tiene dinero.