Que convenga, que no convenga, Dios quiere que todos tengan.
En mi casa y en mis anchuras y tres "peos" para el señor cura.
En pelea de garañones, pierden siempre los patrones.
Puede usar quien tenga en gana, su culo de palangana.
Lo estancado se pudre.
Estornudos y frailes, salen a pares.
Donde hay patrón no manda criado.
Cuando todo se hierve, te pueden dar gato por liebre.
Firma papel y te encadenarás a él.
La oración de los rectos en su gozo.
¡Qué lindo don Diego, si no fuera muerto!.
A quien con mierda trasiega, algún olor se le pega.
A quien con malos anda no le arriendo la ganancia.
Mejor es deuda vieja que pecado nuevo.
El que usó mal incienso debe atenerse a quemarse las mangas.
A fuerza de varón, espada de gorrión.
Bebe por calabaza y no te pondrán tacha.
Aquí hay mucho cacique y poco indio.
Bragueta abierta pájaro muerto.
Es tonto, pero se mete en casa.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
A capa vieja no dan oreja.
Al perro más flaco se le cargan las pulgas.
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.
Ofensa hace a los buenos quien a los malos perdona.
Más vale enemigo cuerdo que amigo loco.
Más peligroso que una puñalada al hígado.
Dos cuervos no se sacan los ojos.
Habló el buey y dijo "¡mu!".
El fraile se muda, el mozo se casa, el casado se cansa y se va a su casa, el clérigo dura.
Cuando mi madre esta en misa, yo bailo en camisa.
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
Hablar hasta por los codos.
Alábate, polla, que has puesto un huevo, y ese, huero.
A Dios, al padre y al maestro, tenga el niño gran respeto.
No avivés a los giles que después se te ponen en contra.
La gallina, la mujer y el marrano, con la mano.
Quien tiene diarrea se pega con la puerta.
Dos por el conejo pelean, y llega el tercero y se lo lleva.
Más doblado que carpa de camión.
La fe infundada en la autoridad no es fe
Querer a quien no me quiere, mal haya quien tal hiciere.
Quien siempre adula se quema las mangas
Amistad entre desiguales, uno es señor y el otro el servidor.
Tonto, pobre y feo, si triunfa, no me lo creo.
Rebuzno de burro, no llega al cielo.
Los hombres convengan, por la ley lo tengan.
Ni el rey ni el papa de la muerte escapa.
Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
Mal su bolsa defiende quien al fiado vende.