A caballo comedor, cabestro corto.
Guay del malo y de su día malo.
El lechón que siendo lechón no lo matan, muere marrano.
A buen santo te encomiendas.
No hay quien escupa al cielo que a la cara no le caiga.
En San Antonio, la vieja tiró el carrete al fuego.
El hombre por las buenas entra hasta en el infierno, por las malas ni al cielo.
Clérigos, frailes y pardales, son malas aves.
Conforme ven el traje, tratan al paje.
Navarro, ni de barro
Dios da, nunca vende.
La muerte, al pobre no se atreve.
A la zorra, candilazo.
Qué pacaya te echaste encima!
Tienen los que pobres son la desgracia del cabrito: o morir llegar a ser cabrón.
Te paso la pala diego
La fuga puede ser peor que la cárcel.
Cantó al alba la perdiz, más le valiera morir.
Que no te den gato, por liebre.
Quien por su gusto padece, que vaya al infierno a quejarse.
Hijos de alimañas, salen con sus mañas.
Bendito sea el mal que a los nueve meses se ha de quitar.
Lo que hace Dios es lo mejor.
Antes miente la madre al hijo que el hielo el granizo.
Bien vive quien Dios quiere; y quien no, viviendo muere.
Gratis, hasta las puñaladas.
Saber no va en las canas, ni valor en barbas.
A golpe dado no hay quite.
El que tiene tierra, tiene guerra.
Bailando con la más fea
El caballo la pistola y la mujer nunca se prestan.
Cada pelo hace su sombra en el suelo.
Me hizo sudar la gota gorda.
Enfermo que bebe y no mea el diablo que se lo crea.
Para el gusto se hicieron los colores.
El avaro, ahondando el agujero para guardar su oro, llega al infierno.
Contra peón hecho dama, no para pieza en tabla.
Ni tan calvo ni con dos pelucas: ni tanto ni tan poco.
Como Marzo vuelva el rabo, ni queda pastor ni ganado.
Amigo bueno, solo Dios del cielo.
Dios perdona siempre, los humanos a veces, la naturaleza nunca.
Variante: A caballo regalado, no se le mira el diente.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
Están cortados por la misma tijera.
Ama y serás amado: teme a Dios y serás honrado.
El demonio y las mujeres siempre se entretienen.
Cabeza con seso pa'los preguntones que comen d'eso.
Caranga resucitada pica muy duro.
La cascara guarda el palo.
A cada cajón, su aldabón.