Quien abierta su arca deja, si le roban, ¿de quién se queja?.
Pase mayo, y pase pardo.
A fullería, cordobesías.
A falta de caballos, que troten los asnos.
Que Dios bendiga lo que caiga en la barriga.
Con los descuidados, medran los abogados.
A un bagazo, poco caso.
Quien una vez fue ladrón, reincide si halla ocasión.
Se te cayó e cassette
El casado casa quiere.
El que más chifle, capador.
La mala palabra, más que un guijarro descalabra.
Se hace pesado el muerto cuando siente que lo cargan.
Al perro y al niño donde le den cariño.
Nadie se meta donde no le llaman.
Fue puta la madre y basta; la hija saldrá a la casta.
La manzana podrida pudre a las sanas.
Boñiga de Abril, tira manchas mil.
Que lo dejen hablar, y no lo ahorcan.
Predícame, cura, predícame, fraile, que por un oído me entra y por el otro me sale.
Vaca ladrona no olvida el portillo.
Machete caído indio muerto.
¡Qué cosa linda sería hurtar, si fuera por los cintos que colgaran!
Cochino que tuerce la cola, no pone huevos.
Quien prestó, perdió.
El asno del gitano, en viendo el palo alarga el paso.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
Sin puta y ladrón no hay generación.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
Quien mierda echa en la colada, mierda saca.
Al asno a palos y a la mujer a regalos.
A fuego y a boda va la aldea toda.
Donde está la aguja está el dedal.
¿Fiaste?. ¡La cagaste!.
Amanse su saña quien por si mismo se engaña.
Nunca falta un pelo en la sopa.
Como me tratan de gato salvaje, me pongo a robar gallinas.
Aún no ha salido del cascarón y ya tiene espolón.
En Marzo tira el pastor el zarzo.
Al mal dar, tabaquear.
Es tonta la oveja que va a confesarse con el lobo.
Caja que tuvo alcanfor, quédale el olor.
De Dios hablar, y del mundo obrar.
Hacia ti acusas cuando murmuras.
Al bobo, múdale el juego.
Los esposos descuidados echan a perder la casa.
Cada uno estornuda como Dios le ayuda.
Una desgracia, a cualquiera le pasa.
Burro empinado, por hombres es contado.
A un asno, bastale una albarda.