La escama de los besugos puede ser nuestro verdugo.
La puta y la coneja, cuanto más se lava más negra semeja.
A cada cual inclina Dios para lo que es y a buen fin, si no lo tuerce quien se hace ruin.
Criado y caballo, un año.
Encomienda sin renta, a su dueño no sustenta.
Hay gente bien, en la lata, y mucho guache con plata.
Bien la muerte aguarda, quien vive como Dios manda.
El que se fue a Barranco perdió su banco!
Quien de los suyos se aleja, Dios le deja.
Para el mal peón, no hay buen azadón.
Menos la muerte y la jodienda todo tiene enmienda.
Dios no podía estar en todas partes, por consiguiente creo a las mujeres.
La presa que robó el gato, no vuelve jamás al plato.
A falta de hechiceros lo quieren ser los gallegos.
Lo que hiciere la diestra, no lo sepa la siniestra.
Arandino, borracho fino.
El tramposo, el codicioso y el tahúr, presto se conciertan.
Cenó carnero y amaneció muerto.
El que a pueblo ajeno va a pretender, o va a dar perro, o a que se lo den.
Sacar lo que el negro en el sermón: los pies fríos y la cabeza caliente.
Domingo de Ramos, el que no estrena no tiene manos.
A fuerza de villano, hierro en mano.
A candil muerto, todo es prieto.
Hacer oídos de mercader.
Al hombre y al caballo, no apurallo.
Venía como muela del juicio, picado y hasta atrás.
A lo bobo, a lo bobo en todo me meto y de todo como.
Al pobre y al feo todo se le va en deseo.
Dar palos de ciego.
Los profetas y adivinos, embaucan a los cretinos.
Consejo de padre, guárdelo el hijo con siete llaves.
Quien quiere y no puede, gran mal tiene.
Lambiendo culos subió Miguel, y ahora le lamben el culo a él.
Hasta el más santo tiene su espanto.
El que hace trampas jugando, al infierno se va caminando.
Al amigo y al caballo no apretallo.
Al que le pique, que se rasque.
Más vale a quien Dios ayuda, que quien mucho madruga.
La mula reparando y le avientas el sombrero.
Cambio de costumes, gran pesadumbre.
Gobierna para que no hagamos cruzar al perverso, porque no obramos como él. Álzate, dale tu mano, déjale en los brazos del Dios, llena su vientre de tu pan a fin de que se sacie y avergüence.
A este le dicen Zapata... si no la gana la empata.
Necios y porfiados, hacen ricos a letrados.
Cuando Dios amanece, para todos lo hace.
El que se viste con lo ajeno, en la calle lo desnudan.
Quien al mal árbol se arrima, mal palo le cae encima.
Después del burro muerto, la cebada puesta en el rabo.
Dádiva de ruin, a su dueño parece.
Cuando el pobre se arremanga, hasta el culo se le ve.
Bofetón amagado, nunca bien dado.