El que es mandado no es culpado.
Después de puta y hechicera, se torno candelera.
Cada mozo lancee su toro.
Mucho hijo puta con cara de conejo.
Quebrásteme la cabeza, y ahora me untas el casco.
Boticario que equivoca el tarro, manda al enfermo a mascar barro.
De celosa a puta, dos pulgadas justas.
El amor del cobarde hace hombre para alarde.
¡Cómo subo, subo de pregonero a verdugo!.
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
Abogacía, que una boga y otra cía.
El muerto y el arrimado, a los tres días apestan.
A secreto agravio, secreta venganza.
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
En casa del ruin, la mujer es alguacil.
El vivo a señas y el tonto a palos.
Colgar los guayos.
Abaja acá, gallo, que estás encaramado.
Bien mereció papilla quien se fió de Mariquilla.
Los rusos no temen a la cruz pero si al garrote.
A quien miedo han, lo suyo le dan.
En este mundo jodido el hijo regaña al padre y la mujer al marido.
Quieres taparle el ojo al macho.
No está el que fía, porque salió a dar palos a uno que le debía.
Buena barba, de todos es honrada.
Cara de enferma y culo de sana.
Quieren ganar indulgencias con escapulario ajeno.
Cuando una mujer te pida que te tires por un tajo, pídele a Dios que sea bajo.
A la mal casada, déla Dios placer, que la bien casada no lo ha menester.
Un zapatero, un sastre y un barbero, tres personas distintas y ninguno es verdadero.
No se bañaba y se bañó, su mujer se lo pidió.
Zapatero a tus zapatos.
Maestro de atar escobas.
Perro en tierra barbechada, no guarda nada.
Bailar con la más fea.
Le dijo la sartén al cazo.
No hay ladrón sin encubridor.
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
Dios no le da problema a nadie que no pueda resolverlo.
Trata con escama y tino a los que no beben vino.
Le dan en el codo y cae en la caja de ahorros.
El mal escribano, le echa la culpa a la pluma.
Ya muerta la burra, vino la albarda.
Los justos pagan por pecadores.
Donde otro mete el pico, mete tú el hocico.
El sarampión mata a lo traidor.
Dan el ala para comerse la pechuga.
Con quien no tiene más Dios que su plato, poco trato.
Gorrino, cochino y marrano, todos hermanos.
Yo como tu y tu como yo, el diablo nos junto.