A quien se mete a redentor, lo crucifican.
Descuelga al ahorcado y por él serás colgado.
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
Hombre difamado, peor que ahorcado.
Algo es algo, dijo el calvo, cuando un pelo le salió.
Dios da bragas a quien no tiene culo.
A la fuerza ahorcan.
Hasta la gracia de Dios hace daño.
El loco no fue el culpable, sino quien le diera el sable.
La justicia de Don Benito, que ahorcaba al hombre y después investigaba el delito.
Dijo el gitano, pleitos te dé Dios, y los ganes.
Dios le da legañas al que no tiene pestañas.
Quien fía su mujer a un amigo, en la frente le saldrá el castigo.
Hurtar para dar a Dios, solo el deminio lo aconsejó.
La culpa del asno echarla a la albarda.
Dios da pan a quien no tiene dientes.
Febrerillo el loco, que sacó a su padre al sol, y lo aporreó.
Dios perdona a quien su culpa llora.
Lo mismo dijo un fraile y se la clavaron en el aire.
Le dieron gato por liebre.
Dios castiga sin dar palos, a los buenos y a los malos.
A la ocasión la pintan calva.
Casa de capellán, la peor del lugar.
Dios aflige a los que bien quiere.
A "creique" y "penseque" los ahorcaron en Madrid.
A quien dan no escoge y eran cuchilladas.
A cabellos enredados, piojos por descontado.
Dios te guarde de tahonero novel y de puta de burdel.
¡Qué Dios se lo pague!, y yo me lo trague.
Quien se mete a redentor, lo clavan, como al Señor.
Cabellos y problemas no faltan nunca.
Cuando el corsario promete misas y cera, con mal anda la galera.
En casa del ahorcado, no mientes la soga.
Dios nos libre de un tonto y más si es celoso.
El hijo del judío a fraile se ha metido.
A quien da y perdona, nácele una corona.
Por decir "¡viva San Roque!", me metieron prisionero; ahora que estoy en prisiones, "¡viva San Roque y el perro!".
A Dios, llamaron tú.
Dios carga a quien tiene buenas espaldas.
Una vez que la vieja quiso comer carnero, habían ahorcado al carnicero.
No acose, que la están peinando.
Todo vale para el convento, y llevaba una puta al hombro.
El hombre después que le roban, pone candado.
Dábale el judío pan al pato, y tentábale el culo de rato en rato.
Líbrame Dios del agua brava, que de la mansa me cuido yo.
El que entra en la Inquisición, suele salir chamuscado.
A barba muerta, obligación cubierta.
Castigo de uno, escarmiento de muchos.
Dale al tonto una cuerda, y ahorcarse ha con ella.
Abad, judío y madona, jamás perdonan.