El que paga manda y el que no se aguanta.
Su ladrido es peor que un mordisco
Bueno por un huevo y ruin por dos, aléjemelo Dios.
¿Qué tal que las vacas volaran?.
De golpe y porrazo, se enriquece el ladronazo.
Le dan la mano, y se coge el codo.
De la mar el mero y de la tierra el carnero.
Tengo que aprender a caminar con tres patas dice la hiena cuando es vieja.
Poner toda la carne en el asador, no es lo mejor.
No sirve ni para llevarle la puerca al barraco.
Además de cornudos, apaleados.
El que está, y no está por su gusto, que se joda es justo.
Dificulto que el chancho chifle.
La mujer maluca abajo tiene el azúcar.
No es solo el hombre el que mea a la pared, porque el perro mea también.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
Aguja que doble, para sastre pobre.
Tan puta es el que las da como el que las toma.
Quien sube como palma baja como coco.
La verguenza, cuando sale ya no entra.
De vaca vieja, novilla brava.
El que la hace riendo, la paga llorando.
Suele caerse la paciencia cuando la cargan de injurias.
Ni cuatro caballos galopando pueden recuperar la palabra empeñada.
Comer a dos carrillos, como monja boba.
Es tan torcido que hasta los perros lo orinan.
Barájamela más despacio.
No arrojes margaritas a los puercos.
Dádiva de lo mal ganado, no la recibe Dios con agrado.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
Me importa un comino.
La letra, con sangre entra.
Tengo un filo, que si me agacho me corto.
Chancla que yo tiro, no la vuelvo a recoger.
Chofer que mucho acelera, se rompe la calavera.
A pan duro, diente agudo.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
Quien hizo el cohombro que lo lleve al hombro.
La maledicencia es una mala hierba que solo crece en los estercoleros.
A la oveja mansa, cada cordero la mama.
Cerrado a cal y canto.
La mujer, hermosa y la galga, golosa.
Del cuero sale la correa.
Los toros van con los toros, los bueyes con los bueyes
Amor de puta y convite de mesonero, siempre cuesta dinero.
Me picó una araña y me até una sábana.
De mala sangre, malas morcillas.
El que juega con el tabernero o está loco o le sobra el dinero.
Zun de noche, se sube a un coche
A quien cuida la peseta nunca le falta un duro.