El follo del santo, no hiede tanto.
Pólvora y tiempo se vuelan como viento.
Quien bien conoce el camino, llega sano a su destino.
Marzo se lleva la culpa y Abril la fruta.
El que poco tiene a poco aspira.
Amigo y vino deben de ser añejos.
Amigo indiscreto, ni es buen amigo ni guarda secreto.
Cuando uno esta en condiciones, tiene amigos a granel.
Ni la novia sin cejas, ni boda sin quejas.
Queda sin compañeros el hombre exigente hasta en los últimos detalles.
No te acompañes ni de amigo lisonjero ni de fraile callejero.
Un ángel para prestar y un diablo para cobrar.
Las damas al desdén , parecen bien.
Más vale ver una sola vez que oír cien veces.
Ni tan adentro del horno que te quemes, ni tan afuera que te hieles.
Quien tiene miedo tiene desgracia.
Para alcanzar dicha plena, nos toca perder la pena.
Ser desagradecido es de mal nacidos.
Muchas gracias por la flor, ya vendre por la maceta.
Todos los pájaros comen trigo, y la culpa es del gorrión.
Yo estudio derecho, dijo el borracho.
No hables en falso de un hombre; no separes el corazón de tu lengua.
Quien se va, como muerto está, y pronto se le olvidará.
El dinero no da la felicidad, pero ayuda.
Refranes de viejas son sentencias.
Los refranes de los viejos siempre salen verdaderos.
Tienes más salidas que una autopista.
Madrastra, ni de cera ni de pasta.
Peor está que estaba.
Higos y nueces no se comen juntos todas las veces.
Niebla en la sierra, agua en la tierra.
Más querría servir que recibir.
Nadie yerra por callar y hablando mucho, mucho se suele errar.
Si por bueno te tienes, haz lo que debes.
Las mujeres y el melón, cuando los catas, sabes lo que son.
Casamiento por amores, no darán fruto esas flores.
Paso a paso, se va lejos.
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
El que ha desplazado la montaña es el que comenzó por quitar las pequeñas piedras.
Faena acabada, faena pagada.
Agua sobre agua, ni cura ni lava.
Hay mucho que ganar y poco que perder.
Tú no llevas vela en este entierro.
Solo el hombre prudente puede emplear bien sus ocios.
Con quien no tiene más Dios que su plato, poco trato.
En la casa donde no hay gobierno, a pellizcos se va un pan tierno.
El dolor es antiguo
Casamiento y mortaja del cielo bajan.
Clérigo de noche, villano en gavilla y gitano en cortés, lejos los tres.
A batallas de amor, campo de plumas.