Febrero, el mes de los gatos, cayeron en la cuenta y toman todo el año.
Bueno es lo bastante y malo lo sobrante.
De grandes cenas, están las tumbas llenas.
Al medico, al confesor y al letrado, hablarle claro.
Variante: El ruin cuando más le ruegan, más se extiende.
La casa de Celestina, todos la saben y nadie la atina.
Procura siempre vivir como quien ha de morir.
No digas tu secreto al amigo, por si mañana es tu enemigo.
El hombre es esclavo de lo que dice y dueño de lo que calla.
El ladrillo mal regado y bien barrido, y el empedrado, mal barrido y bien regado.
Nunca pidas perdón antes que te acusen.
Cuando truena en Abril, el labrador es feliz.
Confianza, en Dios y en que sea gruesa la tabla.
Aguarraditas de Abril, unas ir y otras venir.
En casa del pobre, la plata se vuelve cobre.
Quien se venga encontrará la venganza de los dioses
Ya no hay fiadores: matáronlos los malos pagadores.
Dos amigos de una bolsa, el uno canta y el otro llora.
No hay mal que dure cien años, ni enfermo que lo resista.
El viento que el marinero quiere no sopla siempre.
La humildad es el hilo con el que se encadena la gloria.
A quien teme preguntar, le avergüenza aprender.
Hay alegrías sosas y tristezas sabrosas.
Amigos que admiten regalos, ¡malo, malo!.
No estreches la mano del hombre villano.
En un momento, al fin del mundo te lleva el pensamiento.
Más vale ir harto a misa, que ayuno a vísperas.
Unos nacieron para moler y otros para ser molidos.
O con el mundo o con Dios; pero no a la par los dos.
No se puede servir a dos señores a un mismo tiempo.
Con pedantes, ni un instante.
Casa sin madre, río sin cauce.
Los amigos, el aceite y el vino deben ser viejos
Lo poco es poco, pero nada es menos.
La felicidad es una cosa monstruosa y los que la buscan son castigados
Si el grumete supiera y el patrón pudiera, todo se hiciera.
Indio que quiere ser criollo, al hoyo.
Dios inventó la balanza, y el diablo la romana.
Bien vayas donde mal no hagas.
El niño llorón y la china que lo pellizca.
Errando errando, se va acercando.
Si truena es porque va a llover.
A quien no la teme, nada le espanta.
Buena fama es buena cama.
¿No querías caldo?, pues toma tres tazas.
Recoge la memoria nueva lo que no ha podido quitar la vieja.
Moda nueva, bien parece, y mal cuando fenece.
Un solo enemigo es demasiado y cien amigos son pocos
Dichoso el mes que entra con Todos los Santos y sale por San Andrés.
¡Lo que va de lo vivo a lo pintado!.