Fortuna y aceituna, a veces mucha y a veces ninguna.
Médicos errados, papeles mal guardados y mujeres atrevidas, quitan las vidas.
El mayor gusto, el vengar; la mayor gloria, el perdonar.
Andar y callar, eso es negociar.
El capitán verdadero embarca el primero y desembarca el postrero.
A la que tenga más de treinta no la pretendas.
Bailarines en cojos paran.
Ni el rey ni el papa de la muerte escapa.
Come y bebe, que la vida es breve.
Es más el ruido que las nueces.
Más valen amigos en la plaza que dineros en el arca.
Lo que no veo no existe, lo que no sé no es cierto.
Pan es pan, jalea es jalea, no hay amor sin una pelea.
Que tu mano derecha no sepa lo hace la izquierda.
La comida reposada, y la cena paseada.
Quiere como si hubieras de aborrecer y aborrece como si hubieras de querer.
De esperanzas vive el hombre, pero muere de desilusiones.
En todas partes cuecen habas y en mi casa a calderadas.
El que dice tener palabra, al final no te cumple nada.
Entre lo feo y lo hermoso, deme Dios lo provechoso.
Si Dios cierra una puerta, abre mil otras.
A quien en alabar lo bueno se queda corto, mírale el rostro.
Justo es el mal que viene, si lo busca el que lo tiene.
Alcaraván zancudo: para otros consejo, para ti, ninguno.
Marzo trae las hojas y noviembre las despoja.
El vino debe tener tres prendas de mujer hermosa: buena cara, buen olor y buena boca.
Más vale hacer frente al peligro una vez que vivir siempre con temor.
Cuando la fiebre declina, tiempo propicio de dar quina.
Barba de tres colores no la tienen sino traidores.
El empezar es el comienzo del acabar.
Nunca digas nunca: de este agua no beberé.
Quien bien quiere, tarde olvida.
Habrá quien te dé, pero no quien te ruegue.
Asna y pollino no llegan al molino.
Viejo que boda hace, "requiescat in pace".
Las malas nuevas siempre son ciertas.
Amistad de hombres leales, solo perdura entre iguales.
Los refranes no engañan a nadie.
Mal se hospeda quien llega tarde a la venta.
Es viejo, pero no pendejo.
Donde lloran esta el muerto.
Negocios largos, nunca bien acabados.
Si dices las verdades, pierdes las amistades.
El mirón mirar, pero sin chistar.
A la vejez, viruelas.
En la felicidad, el corazón se funde como la nieve en primavera
Moro viejo, mal cristiano.
Planta y cría y tendrás alegría.
Por buena que sea la cuna, mejor es la buena crianza.
Ninguna buena historia se gasta, por muchas veces que se cuente.