Madre muerta, casa deshecha.
Amor que empieza en boda, acaba en boda.
Uno madrugó y veinte duros encontró, pero más madrugó el que los perdió.
Por Navidad un paso de pájaro, por San Antonio [Abad] (patrón de la isla) un paso de demonio y por San Juan un paso de gigante.
Un benefactor es el que me hace bien, incluso aunque haga mal a todo el mundo.
Faldas largas, algo ocultan.
Cuando hay lealtad y franqueza, las cartas sobre la mesa.
Las necedades del rico pasan por sentencias en el mundo.
El menor yerro que podría hacer, es casarse la mujer.
Mira antes de saltar.
La cama, el fuego y el amor, nunca te dirán vete a tu labor.
Mientras la mujer grande se agacha, la chica barre la casa.
A los largos sentimientos, largas consecuencias.
El que más madrugo, un talego se encontró.
Sin vino, no tendría el concejo tino.
Si vas de prisa, alcanzas la desgracia; si vas despacio, es la desgracia la que te alcanza a ti.
Llueve sobre mojado.
El que presta un libro es tonto, y más tonto el que lo devuelve.
Agua trae en el cuerpo luna con cerco.
Por año nuevo, trigo y vino y tocino, ya es viejo.
Ni te abatas por pobreza, ni te ensalces por riqueza.
Si el vino es fragante, no importa que se venda al fondo de un largo callejón.
Un estómago hambriento no tiene ningún oído.
El que no tiene experiencia, que tenga imaginación.
De baldón de señor, o de marido, nunca zaherido.
Paciencia y barajar.
El amigo, lo escojo yo, el pariente, no.
Baila Antón según le hacen el son.
El trabajo del niño es poco, y el que lo desprecia un loco.
El dinero como el chisme, se hicieron para contarlo.
Hombre mezquino, no pida ayuda a su vecino.
A año tuerto, labrar un huerto.
Lo que sea que suene.
El que bien te quiere te hará llorar.
Tanto se pierde por carta de más como por carta de menos.
Quien pide para candela, no se acuesta sin cena.
El buen instrumento saca maestro.
En la cárcel y en la cama se conoce a los amigos.
Hay que dar tiempo al tiempo.
Más vale tener tortícolis por mirar muy alto, que volverse jorobado por mirar muy bajo.
Abogado novato, Dios te asista, entre parientes, pobres, putas y petardistas.
No hay rosa sin espinas.
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
Tiempo pasado traído a la memoria, da más pena que gloria.
Boca dulce y bolsa abierta, te abrirán todas las puertas.
Junta lo bueno con lo malo, y malo se volverá todo ello.
De carbonero mudarás, pero de ladrón no saldrás.
El que cosas busca, por fuerza ha de hallar alguna.
La lengua, aunque no tiene huesos los quiebra.
Por charlatán y pedante, se destaca el ignorante.