Ricos la virtud hace, y el vicio puebla los hospitales.
Adulándote, necio y malo te hará tu amigo, censurándote, sabio y bueno te hará tu enemigo.
Quien no se arriesga no conquista
Para el postrero no hay cuchara.
Si la lengua erró, el corazón no.
La mercancía bien comprada está medio vendida.
¡Qué tan malo será trabajar, cuando le pagan a uno por hacerlo!.
Cuídate del perro que no ladra y del agua mansa.
Cuando el diablo habla, licencia tiene de Dios.
El llanto alivia el quebranto.
Madre dispuesta, hija vaga.
Las penas, o acaban, o se acaban.
Si a tu amigo quieres conocer, hazle jugar y beber.
La cosa más baladí, para algo puede servir.
No maldigas la oscuridad, enciende la vela.
Burlas verdaderas, peores son que agrias veras.
Mejor sufrir una crisis de dinero, que de tisis.
Cuando Abril se marcha lloviendo, Mayo viene riendo.
El vino, de la verdad es amigo.
El remiendo, bueno o malo, ha de ser del mismo paño.
Ligera de cascos.
Si no entras en la madriguera del tigre, no puedes coger sus cachorros.
El melón y el casamiento ha de ser acertamiento.
El que canta y danza se agita y no avanza.
Secreto de dos, guardado; de más de dos, en la calle echado.
Al pesar por el bien ajeno, llaman envidia y es veneno.
Marido muerto, otro al puesto.
La libertad es una alhaja que con ningún dinero se paga.
Más vale un hombre apercibido que dos descuidados y no prevenidos.
Quien abierta su arca deja, si le roban, ¿de quién se queja?.
De barriga gigante, pedo retumbante.
Niño que llora, de mear se ahorra.
El siervo no sabe lo que hace su amo porque éste solo le explica la acción y no el fin
Manda y haz, buen ejemplo darás.
Bendita sea la mata de Mayo, que se secó lloviendo.
De mí y de todos te burlarás, pero de Dios no escaparás.
La suerte no se detiene, y es péndulo que va y viene.
Un juego de cartas se juega con dinero
En cada casa cuecen habas, y en la mía calderadas.
Belleza y dinero, primero lo postrero.
El pobre es rumboso; el rico roñoso.
Al freír, será el reír y al pagar será el llorar.
Tal para cual.
Cada cual siente sus duelos y pocos los ajenos.
Quien tiene las hechas, tiene las sospechas.
El que mucho habla, poco acierta.
Nunca bailes en una barca pequeña.
Sopas y morder, no puede ser.
Prefiero ponerme colorado una vez que rosado muchas veces.
Al alba de puerco, que da el sol a medio cuerpo.