Hijo casado, vecino airado.
El amor es de las jóvenes y el chismorreo de las viejas
Con buen vecino, casarás tu hija y venderás tu vino.
Amorosos juramentos, se los lleva el viento.
El amor es de hermano y no de señor.
El amor destierra la vergüenza.
Mujer moza y Viuda, poco dura.
A casa de tu hermano no vayas de ordinario, y menos si es casado.
Amor y vino, sin desatino.
El amor entra por la cocina.
El amor y el vino sacan al hombre de tino.
El amor es el precio para quien quiere comprar el amor
Cuando los solteros se divierten en el cielo, truena.
La casta Susana, que enterró a tres maridos y aún le quedan ganas.
El muerto al pozo y la viuda al gozo.
Los hombres convengan, por la ley lo tengan.
Hombre precavido, sabe el horario del marido.
La casa ya labrada, la viña ya plantada y la suegra ya enterrada.
A más no poder, acuéstome con mi mujer.
Más discurre un enamorado que cien abogados.
Contra el amor es remedio poner mucha tierra en medio.
Bocado de pan, rajilla de queso y a la bota un beso, hasta la cena te tendrán en peso.
El amor gobierna su reino sin espadas.
Quitósele el culo al cesto y acabóse el parentesco.
Veinte años puta y uno casada y eres muy honrada.
Quien fía su mujer a un amigo, en la frente le saldrá el castigo.
No hay pesares ni regocijos en la casa donde no hay hijos.
Cuando dos se quieren bien, con uno que coma basta.
Tres hijas y una madre, cuatro diablos para el padre.
La amante que te concede su cuerpo y no su corazón, te regala rosas sin espinas.
El año que viene de suerte, la mujer pare los hijos de otro.
Dinero de suegro, dinero de pleito.
Cual es el padre, así los hijos salen.
Halagos de suegra, consuelo de nietos.
Riñas de enamorados, amores doblados.
Magra olla y gordo testamento.
De padres bocois hijos cubetas.
El mejor marido, el que más ha corrido.
A la madrastra, el nombre le basta.
Quien lleva toda su vida a su mujer sobre la espalda, cuando la deja en el suelo, ella dice: ¡Estoy fatigada!.
Si quieres, niña, que a tu boda no vaya, invítame la víspera por la mañana.
En Marzo los almendros en flor y los mozos en amor.
Cuando fui nuera, nunca tuve buena suegra, y cuando fui suegra nunca tuve nuera.
Con el amor está el temor
Más es fuerte el amor y más se siente dolor
Casa sin hijos, higuera sin higos.
El más cristiano se alegra, si se le muere la suegra.
Abracijos no hacen hijos, pero son preparatijos.
Hay amores que matan.
Favor ofrecido, compromiso contraído.