La cortesía es la compañera inseparable de la virtud.
Por lo demás, paciencia y barajar.
Pelearte, mejor con los parientes que con los vecinos.
El amor de los gatos, a voces y por los tejados.
Quien no tuviese que hacer, que arme navío o tome mujer.
Mujer hermosa, soberbia contenciosa.
Amar no es solamente querer, es sobre todo comprender.
La buena suerte se pasa, y el saber se queda en casa.
Mal te quiere quien con lisonjas te viene.
Vino y pan andar te harán.
El amor no perjudica al género humano, pero es motivo de excesos
La limosna y el rezar, debajo del delantal.
Ya muerta la burra, vino la albarda.
Remendar y dar a putas.
Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, Y no desprecies la dirección de tu madre; Porque adorno de gracia serán a tu cabeza, Y collares a tu cuello. Proverbios 1:8-9
No hable de cuerdas en casa de un hombre colgado.
Puso pies en polvorosa.
La mentira dura hasta que la verdad florece.
Al pobre y al feo todo se le va en deseo.
La suerte está echada.
Un caballero no puede pegarle a una mujer ni siquiera con una flor.r
Que todo es ilusión menos la muerte.
Tantos años de marqués, y no sabe menear el abanico.
El hombre más listo enloquece al amar; la mujer más tonta se vuelve lista cuando ama
Justicia, cosa muy buena; pero no en mi casa, en la ajena.
Muchas hormigas matan un camello.
La Justicia y la muerte igualan a todos los vivientes.
La mujer consigue plata con solo alzarse la bata.
Obra acabada, a dios agrada.
Junta de lobos, muerte de ovejas.
Ni lleves cohecho, ni sueltes derecho.
Abuelos y tíos cuando están tendidos.
Guárdete Dios del diablo, de hijo y ojo de puta, y de tumbo de dado.
Para preservar un amigo tres cosas son necesarias: honrarlo cuando esté presente, valorarlo cuando esté ausente, y asistirlo cuando lo necesite.
Mujer graciosa, vale más que hermosa.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
Más deberás a un buen hermano que a un mal cuñado.
Agua y pan, comida de can; pan y agua, carne y vino, comida de peregrino.
La casa es chica, pero el corazón es grande.
Llevar bien puestos los calzones.
La belleza passa, la sabiduría permanece.
La memoria, en la vida, en la muerte y en la gloria.
Tarde roja y negra mañana alegran al peregrino
La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
A la mujer y a la gata, no les lleves la contraria.
Los hombres y el buen licor, más añejitos mejor.
La mujer hacendosa es la más hermosa.
Inclinar la balanza.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.