Al hombre ocupado le tienta un solo diablo; al ocioso una legión.
Abad, judío y madona, jamás perdonan.
Premio del trabajo justo, son honra, provecho y gusto.
La Justicia entra por casa.
Tres mujeres y un ganso hacen mercado.
Al hombre inocente, Dios le endereza la simiente.
Juzgan los enamorados, que todos tienen los ojos vendados.
La tradición y los platos se hicieron para romperse.
Si se ama una cosa y se la ve con los ojos del corazón, se olvidará su fealdad
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
A la mujer y a la guitarra, hay que templarla para usarla.
Ni mesa sin vino, ni sermón sin agustino.
Quien pide para candela, no se acuesta sin cena.
Al que tiene mujer hermosa, finca en frontera o viña en carretera, nunca le faltará guerra.
Hablar con el corazón en la mano.
Juntos pero no revueltos.
La mentira y la verdad no pueden vivir en paz.
Hay que hacer de tripas corazones.
El amor refresca como el rocío
Los hombres, a la vejez, tornan a la niñez.
A barriga llena, corazón contento.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta.
Consejos ciertos, los que a los vivos dan los muertos.
A los tuyos, con razón o sin ella.
Lo que haces, encuentras.
Si quieres un día bueno: hazte la barba; un mes bueno: mata puerco; un año bueno: cásate; un siempre bueno: hazte clérigo.
La vida es un soplo.
Pronto y bien, rara vez juntos se ven.
A la mujer y al viento, pocas veces y con tiento.
No e posible vivir con las mujeres. Ni sin las mujeres.
Con una despensa llena, se guisa pronto una cena.
Como es el padre, así es el hijo.
Viento, mujer y fortuna, mudables como la luna.
A quien amasa y cuece, muchas cosas le acontecen.
Para buena vida, orden y medida.
Las cortinas de una alcoba son como las de un tribunal, y la cama de marfil es parecida a una cárcel
Beso, queso y vino espeso.
A siervos y a reyes, da Dios unas mismas leyes.
Casa hecha, sepultura abierta.
A misa temprano nunca va el amo.
Una mano por el cielo, y otra por el suelo.
Besos y abrazos no hacen muchachos.
A la puta y al barbero, nadie los quiere viejos.
Obras hacen linajes, no nombres ni trajes.
En el amor solo el principio es divertido
Secreto entre mujeres, secreto no eres.
Beldad y hermosura, poco dura; más vale la virtud y la cordura.
El ave de rama en rama, y el numérito a la cama.
Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
Llorara la madre al hijo, más que la nieve al granizo.