Pompa vana: hoy hojas marchitas lo que ayer rosa galana.
Anda con tiento cuando tengas de cara el viento.
Por las calles de Levante, el diluvio y la inundación, hacen en otoño su aparición.
Un copo de nieve no puede existir en una tempestad del fuego.
Un mes antes y otro después de Navidad, es invierno de verdad.
Pájaros de otoño, gordos como tordos.
El que canta por la mañana, llora por la tarde.
Por la Virgen de Lorena, verano fuera.
Año de heladas, año de parvas.
El árbol con fronda amiga, buena sombra nos prodiga.
Nos mean y tenemos que decir que llueve.
Humedades de Abril, malas son de salir.
Por Navidad, sol, por Pascua, carbón.
La mierda, bajo la nieve, no se ve.
Nadie se acuerda de Santa Bárbara hasta que no truena.
Cuando llueve y hace sol, canta el gallo del Señor.
No hay sabado sin sol, ni domingo sin borracho.
Ira de mujer, trueno y rayo es.
El orgullo ciega por unos instantes, dejando recuerdos indelebles
En Diciembre, se hielan las cañas y se asan las castañas.
Mujer, viento y ventura, pronto se mudan.
Sauquera en flor, perdigacho en amor.
Manos frías, amor para un día, manos calientes, amor para siempre.
Chocolate y agua fría, cagalera a mediodía.
Bendita sea la mata de Mayo, que se secó lloviendo.
Al mal tiempo buena cara, y al hambre guitarrazos.
Por Santa Cruz, toda vida reluz.
Cuando Abril se marcha lloviendo, Mayo viene riendo.
Chimenea nueva blanca unos días, y al cabo negra.
Nieves en la tierra, abundancia en la vega.
Ladra de noche para economizar perro.
Lo que se pierde a la salida del sol se recupera a su puesta.
Un amigo trabaja a la luz del sol, un enemigo en la oscuridad.
Sombrerito nuevo tres días en estaca.
Otoñada buena, por San Bartolomé comienza.
A la mañana puro y a la tarde sin agua.
Más viejo es el viento y aún sopla.
Alegría amagada, candela apagada.
En los meses frioleros, se tapa hasta el brasero.
Carnaval lluvioso, Semana Santa zurraposa.
Víbora que chilla no pica.
Bocado comido no guarda amigo.
Zumo de uvitas suaves, ¡qué bien sabes!.
Llover sobre mojado, mil veces ha pasado.
A las regiones altas nunca les faltan tormentas.
Los patos marinos anuncian nieve.
En Agosto y en enero, no tomes el sol sin sombrero.
Agua tardera, agua maicera.
Ni invierno viñatero, ni en otoño sembrador.
El sol no sabe de buenos, el sol no sabe de malos. El sol ilumina y calienta a todos por igual. Quien se encuentra a sí mismo es como el sol.