Si prometes y no das, mal vas.
Quien a mi casa no va, de la suya me echa.
Quien con verde se atreve, por guapa se tiene.
Pedro se casó en mi pueblo, cojo, manco y jorobado; cómo seria la novia si fue engañado.
La madre y la hija, por dar y tomar son amigas.
Engañosa es la gracia, y vana la hermosura.
Es como la gatita de Maria Ramos, que tira la piedra y esconde la mano.
Ara bien y cogerás trigo.
A la madrina, tras la puerta la arrima, y a la comadre, donde la hallares.
A burlas, burlas agudas.
Andar bien vestida hace a la moza garrida.
La mujer puede tanto que hace pecar a un Santo.
Casado delgado y fraile tripón, ambos cumplen su obligación.
A quien tiene abejas, nunca le falta un buen postre en la mesa.
La misa y el pimiento son de poco alimento.
Mal oledor, mal catador.
Nunca falta de que reírse.
Si quieres conocer a Andrés, vive con él un mes.
Como la recién casada: con ganas de todo y ganas de nada.
Ser lento en dar es como negar.
Atrás viene quien las endereza.
Hijo fuiste, padre serás, como lo hiciste así te harán.
Buena gana de comer, rica salsa es.
A ti te las digo, Pedro; si por ti las toma Juan, es que también a ti te van.
El que come y deja, dos veces pone la mesa.
La que ha sido campesina, ni con guantes se pone fina.
Aprende de maestro y vendrás a ser diestro.
Afana, suegro, para que te herede; manto de luto y corazón alegre.
Buena cara dice buen alma.
Con una misa y un marrano hay para todo el año.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
En casa de los tíos ella es la tía.
Madre dispuesta, hija vaga.
Abarata, tendero, y ganarás más dinero.
Casada que va a fiestas, cuernos en cestas.
Rica que con pobre casa, un criado más tiene en su casa.
Hágase la diligencia y obra Dios como quiera.
Estar como las putas en cuaresma.
El bien que se venga a pesar de Menga, y si se viene el mal, sea para la manceba del abad.
La verdad, aunque severa, es amiga verdadera.
En casa llena sienta bien la torta ajena.
Fraile, manceba y criado son enemigos pagados.
Mujer graciosa, vale más que hermosa.
La mujer y la burra, iguales de testarudas.
En casa de tu enemigo, la mujer ten por amigo.
La campana te saluda al nacer, y te acompaña al cementerio
Mujer ordenada, con poco lleno su casa.
El hombre pone y la mujer dispone.
La corneta, lo mismo toca a diana que retreta.