Ni comas crudo ni andes a pie desnudo.
Ata bien y siega bajo, aunque te cueste trabajo.
Que dulce queda la mano al que da.
Al mal dar, tabaquear.
Ovejas bobas, donde va una, van todas.
Hay que arar con los bueyes que se tenga.
Hasta una aguja, caída, bien paga la recogida.
Una cosa es ser tambor y otra cosa es ser tamborilero.
Mejor pocos truenos en la boca y más rayos en la mano.
A tres de pelea, enséñales la suela.
Los buenos recuerdos duran mucho tiempo; los malos, más todavía.
Lo escaso es siempre lo más bello.
Por mucho que un hombre se afane, siempre hay quien le gane.
Para un viaje corto, cualquier borriquito es bueno.
Navigare necesse est, vivire non est necesse.
Solo los necios y los tontos tiran piedras a su propio tejado.
Quien tiene muchos vicios, tiene muchos amos.
El mísero y mendigo pruebe con todos y luego con el amigo
Cuándo del pie, cuándo de la oreja, a mi marido nunca le falta queja.
Más vale llegar a tiempo que rondar cien años.
El que no sepa guardar un centavo, nunca tendrá muchos.
Es mejor no jugárselo todo a una sola carta.
Solo se consume el que no ama, pero quien ama da hasta los huesos a los demás
Sentarse en las cenizas entre dos banquillos
Andar bien vestida hace a la moza garrida.
Cerca está de saber vencer quien bien sabe pelear.
Alcalá de Henares, donde tres cosas son dos pares.
Quien guiña el ojo con malicia provoca pesar; el necio y rezongón va camino al desastre.
Mucho gana quien no Juega.
Estar armado hasta los dientes
Todo se andará si la vara no se rompe.
El dinero es buen servidor, pero como amo, no lo hay peor.
Más ordinario que un sapo en un acuario.
No hay más amigo que Dios y el duro en la faltriquera.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
El trompo mientras más lo lían más baila.
Mas vale viejo conocido que nuevo por conocer.
A mal que no tiene remedio, no hay más que ponerle buena cara.
Por unos pierden otros.
Cuando al burro le ponen don, ya no le pega albarda.
A quien le duele la buba, ese la estruja.
Quien a su tiempo descansa, rinde el doble y no se cansa.
Más pobre estoy que puta en cuaresma.
Un arma es un enemigo para su dueño.
Más mató la receta que la escopeta.
Quien nunca tuvo un apuro, no sabe lo que vale un duro.
Nadie quiere la salud más que el paso.
Muchas vacas en un sel, están mal y parecen bien.
La mujer casada y honrada, la pierna quebrada.
Amigo reconciliado, doble enemigo