Quien trabaja por sí mismo trabaja por tres
Ya no bebo vino, porque me cuesta dinero; pero siendo de balde, echa vino tabernero.
La misa y el pimiento son de poco alimento.
Tu montón y mi montón, cuanto más separados, mejor.
¡Qué buenas sois mis vecinas!, pero me faltan tres gallinas.
El que da grandes cosas quiere a cambio grandes cosas
El que recibe todas las pedradas se pone el escudo.
Es tan buey el buey, que hasta la yunta lame.
Cuando todo está perdido, no hay golpe peligroso.
Caballo chiquillo, siempre potrillo, caballo grande aunque no ande.
Presto rico, presto pobre.
Allá va la lengua do duele la muela.
A camino largo, paso corto. Para cansarse menos.
A bicho que no conozcas, no le pises la cola.
Quién será útil a otro, cuando no lo es a sí mismo?
Freno dorado no mejora el caballo.
Uno levanta la caza y otro la mata.
Cinco dedos son hermanos, no iguales.
Para su casa no hay burro flojo.
Algo le falta al rico si no tiene amigo.
Aquella que la alza una vez, la alza siempre.
Herrero que no ve, de una aguja saca tres.
El hombre como el oso, cuanto más feo, más hermoso.
Cuando vayas a mear se te advierte de antemano, si te quieres conservar gordo, fuerte, robusto y sano, no le metas a una puta lo que llevas en la mano.
Si tu mal tiene remedio, ¿por qué te afliges?. Y si tu mal no tiene remedio, ¿por qué te afliges?.
Más vale que digan: aquí corrió y no aquí murió.
Un consejo sin ayuda es como un cuerpo sin alma
Quien quiera saber, que compre un viejo.
A falta de pan, buenas son tortas.
Mucho Madruga el que una cartera que encontró; pero más Madruga el que la perdió.
Hijo de pobre y ternero de rico, no mueren.
Una manzana roja invita piedras.
Malo es ser malo, pero peor es ser bueno.
No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
Perro que ladra no muerde.
Nunca cagues más de lo que comes.
Perro que mucho ladra, poco muerde, pero bien guarda.
Muchos se ufanan, pero pocos se afanan.
Le pide permiso a un pie antes de mover el otro.
Dios da, nunca vende.
La tierra no tiene sed por la sangre de los guerreros sino por el sudor del trabajo del hombre.
Solo el que carga el cajón sabe lo que pesa el muerto.
Hay que saber sacrificar la barba para salvar la cabeza.
Cuesta más vengar agravios que soportarlos.
Caballo ajeno, ni come ni se cansa.
Si buen consejo tomara, otro gallo le cantara.
Al viejo y al olivar, lo que se les pueda sacar.
El mendigo pide pan, pero come carne si se la dan.
Bebe y ata la bota.
A caballo regalado, no le mires el dentado.